El líder etnocacerista respalda las marchas convocadas tras las denuncias de JPP y pide al JNE esclarecer la nacionalidad de la candidata de Fuerza Popular antes de cualquier proclamación
Señores, señoras, mientras la ONPE sigue contando actas en una segunda vuelta que se define por un puñado de votos, Antauro Humala salió a respaldar las movilizaciones que se están convocando en distintas regiones del país y lanzó una frase que resume todo: este proceso, según el etnocacerista, habría nacido con el «pecado original del fraude».
El autor del ‘Andahuaylazo’ respaldó las convocatorias a marchas impulsadas por las bases de Juntos por el Perú, en el marco de las denuncias de presuntas irregularidades en la segunda vuelta señaladas por el candidato presidencial Roberto Sánchez. Pero no se quedó ahí: pidió directamente que las autoridades electorales NO proclamen como ganadora a Keiko Fujimori hasta que, según él, se esclarezca su situación de nacionalidad.
«Yo considero que hay demasiadas irregularidades que ya raspan con el fraude. Eso se tiene que esclarecer», declaró Humala al programa Ocurre Ahora de ATV. El exdirigente, que aparece segundo en la intención de voto detrás de la lideresa de Fuerza Popular, apuntó especialmente contra el voto en el extranjero, señalando que las condiciones del escrutinio deberían revisarse.
En cuanto a Keiko Fujimori, Humala fue más allá y exhortó al Jurado Nacional de Elecciones a pronunciarse. «Yo exhorto al Jurado Nacional de Elecciones que esclarezca la situación de doble nacionalidad de la candidata, por cuestión de seguridad nacional», sostuvo, pidiendo que el órgano electoral actúe antes del cierre del proceso.
Sobre este punto, los registros indican que Keiko Fujimori nació en Lima y ejerce su vida política como ciudadana peruana, con ascendencia japonesa.
El panorama electoral está que arde. El conteo oficial de la ONPE mantiene una contienda cerradísima, donde el ingreso progresivo de actas regionales y del voto en el extranjero ha ido moviendo la tendencia entre Fujimori y Sánchez sin que exista todavía una definición ni proclamación oficial. Pequeños cambios en el conteo cambian la lectura de todo el proceso.
El propio Roberto Sánchez, en una etapa inicial, había señalado que respetaría los resultados oficiales. Sin embargo, conforme avanzó el escrutinio, su organización impulsó pedidos de revisión de mesas, impugnaciones vinculadas principalmente al voto en el extranjero y convocatorias a movilizaciones y vigilias bajo el argumento de la «defensa del voto».
El clima de sospecha tampoco es nuevo. En primera vuelta, Rafael López Aliaga ya había cuestionado el proceso y hablado de presuntas irregularidades que habrían favorecido a Sánchez, lo que —según distintos sectores— contribuyó a instalar la desconfianza sobre el sistema electoral.
Hasta el momento, las autoridades electorales no han presentado pruebas concluyentes de irregularidades que alteren la validez del escrutinio oficial. El proceso sigue tensionado entre el conteo técnico de la ONPE y un ruido político que crece cada hora.


