El ministro de Relaciones Exteriores salió a negar que exista pelea en el Consejo de Ministros por el pedido, pese a los rumores de choque entre Galarreta y el ministro de Economía
Señores, mientras el país espera respuestas concretas, el canciller Carlos Espá se muestra más que confiado. El ministro de Relaciones Exteriores aseguró que el Congreso aprobará el pedido de delegación de facultades legislativas que viene preparando el Ejecutivo, y lanzó un mensaje directo a los parlamentarios que ya adelantaron su rechazo.
«Estoy seguro de que el Congreso va a otorgar las facultades extraordinarias que el Gobierno va a solicitar y estoy seguro de que aquellos congresistas que han dicho que no lo van a hacer sin siquiera haber leído el documento van a reflexionar y van a poner al Perú por delante», declaró el canciller. ¿Reflexionar? ¿O acaso los está mandando a que hagan su tarea?
Espá sostuvo que el Ejecutivo aún viene afinando los últimos detalles de la propuesta y prometió que llegará al Parlamento con la sustentación adecuada. «Será un pedido de facultades totalmente coherente y consistente», afirmó, como quien pide que le crean por adelantado.
El ministro hizo estas declaraciones durante una visita al Congreso de la República, donde no perdió la oportunidad de recordar su pasado como cronista parlamentario. «Me siento contento de estar otra vez en el Congreso después de tantos años, porque yo fui cronista parlamentario. Eran sesiones plenarias todos los días y veía cómo, a pesar de las diferencias políticas, todos tenemos que pensar en el Perú con un sentimiento patriótico», comentó, entre nostalgia y campaña.
Pero acá viene lo interesante. El titular de la Cancillería salió a apagar el incendio antes de que se propague: negó de plano que la demora en presentar el pedido tenga que ver con divisiones internas en el gabinete. Consultado sobre una presunta discrepancia entre el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, y el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, respecto al contenido de la solicitud, Espá fue tajante: «No es verdad».
¿Le creemos, señores? El tiempo dirá si esas facultades llegan tan «coherentes y consistentes» como promete el canciller, o si detrás de la calma que muestra hay más tensión de la que se atreve a admitir.


