El funcionario va detenido mientras la Policía investiga si fue el artífice del caos electoral que dejó a miles sin votar
Señores, señoras, José Samamé Blas ya está detenido. La Dirección Contra la Corrupción de la Policía Nacional del Perú (Dircocor PNP) lo capturó en flagrancia por el presunto delito de omisión, rehusamiento o demora de actos funcionales. Este gerente de Gestión Electoral de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) va directo a la cárcel mientras se investiga su presunta responsabilidad en el DESASTRE de las Elecciones 2026.
Y no se equivoquen, este sujeto no es cualquier empleado. Él habría sido quien firmó los documentos, quien aprobó el contrato, quien dio el visto bueno para todo lo que presuntamente salió mal. Y cuando la presión llegó, ¿qué hizo? Presentó su renuncia en medio de la noche, como si pudiera escapar. Pero la justicia no duerme y ahora va detenido.
Según reveló un periodista habría sido el responsable directo de solicitar el servicio de transporte del material electoral. Más importante aún, él habría firmado los términos de referencia (TDR) para el contrato con la empresa GALAGA, la que supuestamente debía distribuir los insumos a los locales de votación. ¿El resultado? MILES de peruanos en Lima y en el extranjero no pudieron ejercer su derecho al voto.
No hablamos de un simple retraso de 10 minutos. Hablamos de un DESASTRE LOGÍSTICO que puso en riesgo la legitimidad de todo el proceso electoral. Hablamos de ciudadanos que madrugaron para votar y se encontraron con mesas sin instalar, ánforas sin llegar, materiales perdidos. Hablamos de nuestra democracia vulnerada.
La investigación policial ahora tiene que determinar si esto fue negligencia criminal o si detrás de estos retrasos habría existido una intención deliberada de sabotear el proceso electoral. Porque aquí las casualidades NO EXISTEN. Un funcionario de este nivel presuntamente no comete «errores» de esta magnitud sin consecuencias.
La tensión institucional crece cada día. El malestar social es palpable en cada rincón del país. La población exige respuestas CONTUNDENTES y que los presuntos responsables de este atentado contra la democracia paguen con todo el peso de la ley. La ONPE tiene que limpiar su casa, y tiene que hacerlo YA.
Porque esto no termina con Samamé Blas. Él es solo la punta del iceberg. ¿Cuántos más habrían estado involucrados en este presunto esquema? ¿Quién más sabía y presuntamente no hizo nada? ¿Hasta dónde llegaría realmente esta madeja de corrupción?
Esta boca no la calla nadie cuando se trata de defender el sagrado derecho al voto de cada peruano. Y señores de la ONPE, nosotros NO NOS VAMOS A CANSAR hasta que todos los presuntos culpables estén donde tienen que estar: TRAS LAS REJAS.
- Áncash
- caos electoral
- democracia en riesgo
- Detención
- Dircocor PNP
- Elecciones 2026
- GALAGA
- Investigación policial
- José Samamé Blas
- justicia
- Karla Ramírez
- Lima
- material electoral
- omisión de funciones
- ONPE
- presunta corrupción electoral
- presunta negligencia criminal
- presunto fraude democrático
- presunto sabotaje electoral
- votación extranjero


