Helder Domínguez asume la presidencia del Tribunal Constitucional y contradice frontalmente a su predecesora Luz Pacheco, quien había denunciado una aceleración sospechosa del proceso del líder de Perú Libre
A apenas un día de asumir la presidencia del Tribunal Constitucional (TC), Helder Domínguez Haro salió a contradecir directamente a su antecesora, Luz Pacheco, sobre el polémico trámite del hábeas corpus de Vladimir Cerrón. En una entrevista, el nuevo titular del organismo aseguró que «no ha habido ningún procedimiento irregular» en el expediente del líder de Perú Libre.
Domínguez explicó que la controversia fue evaluada a través de un informe elaborado por la Secretaría General del TC. Según indicó, el documento fue presentado ante los magistrados y recibió la conformidad del Pleno: «Se hizo el informe por parte de la Secretaría General y finalmente se sometió al Pleno y estuvimos de acuerdo con ese informe».
Las declaraciones del nuevo titular responden a los cuestionamientos que Pacheco formuló antes de dejar el cargo. La magistrada había advertido sobre un presunto manejo irregular para acelerar la vista del proceso constitucional presentado por Cerrón, lo que provocó una fuerte discrepancia entre los integrantes del organismo y derivó en su renuncia irrevocable.
Durante la entrevista, Domínguez rechazó las versiones que apuntaban a una supuesta aceleración indebida. Sostuvo que el expediente siguió los procedimientos correspondientes y remarcó que las observaciones fueron revisadas por los órganos competentes dentro de la institución. Precisó además que la intención de la mayoría de magistrados era abordar el caso por la complejidad de los asuntos jurídicos involucrados, descartando cualquier interés por beneficiar a alguna de las partes.
El cambio de mando en el TC se produjo en medio de una crisis interna marcada por diferencias sobre decisiones administrativas y el manejo de expedientes de alta relevancia pública. La versión oficial del nuevo presidente cierra —al menos formalmente— el debate interno, aunque la ciudadanía tiene derecho a preguntarse: si todo estaba en regla, ¿por qué Luz Pacheco consideró necesario denunciarlo públicamente antes de irse?


