ONPECorvetto se va: el jefe de la ONPE renuncia tras el escándalo del 12 de abril que paralizó Lima

Avatar photo Redacción CPD21 de abril de 2026

El caos electoral del domingo pasado le costó el cargo al funcionario que dirigía el ente electoral desde 2020 — la JNJ aceptó su dimisión por unanimidad hoy mismo

Señores, la presión funcionó. Piero Alessandro Corvetto Salinas, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) desde el 31 de agosto del 2020, presentó su carta de renuncia ante la presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), María Teresa Cabrera Vega, el martes 21 de abril de 2026. La JNJ aceptó la renuncia por unanimidad en un Pleno extraordinario convocado en el mismo día.

La decisión llega tras el escándalo mayúsculo del pasado 12 de abril, primera vuelta de las Elecciones Generales 2026, cuando el material electoral no llegó a tiempo a varios sectores de Lima Metropolitana, generando caos, colas interminables y la indignación de cientos de miles de ciudadanos que no pudieron ejercer su derecho al voto con normalidad.

En su carta dirigida a la doctora Cabrera Vega, Corvetto reconoce que «los problemas focalizados ocurridos el 12 de abril constituyen una situación que me impide continuar en el cargo». Sin embargo, el ahora exfuncionario insiste en que cumplió «con integridad» su función y que impulsó «un fuerte proceso de necesarias reformas».

Lo más llamativo de la misiva es que el propio Corvetto admite que hay preguntas sin respuesta. «Quedan muchas interrogantes que habrá que dilucidar vía una investigación imparcial y exhaustiva que no tienen explicación en la cadena logística de la organización, tantas veces aplicada», escribió. Es decir, señores: el propio jefe saliente reconoce que algo no cuadra dentro de la ONPE y que las fallas del 12 de abril no tienen explicación lógica.

En ese sentido, Corvetto apunta a «la competencia interna de la organización» como posible fuente de respuestas, dejando abierta la puerta a que los problemas pudieran tener un origen humano, no solo técnico.

El ahora exjefe del ente electoral justifica su renuncia con argumentos democráticos: señala que, dada la coyuntura, no se encuentra en condiciones de «contribuir a la estabilidad democrática y al mejor futuro» del país. Por ello, solicita que su salida siente las bases para un «clima de mayor confianza ciudadana» de cara a la segunda vuelta presidencial, programada para el 7 de junio de 2026.

«Además de manifestarle mi total y entera disponibilidad a las investigaciones en los fueros que correspondan, a fin de contribuir plenamente al esclarecimiento de los hechos», remató Corvetto en su carta, dejando claro que habrá investigaciones que deberán responder qué pasó realmente esa tarde del 12 de abril.

La JNJ, presidida por la doctora Cabrera, convocó de inmediato a un Pleno extraordinario para evaluar la situación. El resultado: aceptación unánime de la renuncia. El acuerdo fue comunicado al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), al Registro Nacional de Identidad y Estado Civil (Reniec) y a la propia ONPE.

Lo que la JNJ no explicó es cómo interpretó la irrenunciabilidad al cargo de jefe de la ONPE establecida en el artículo 10 de la Ley Orgánica de la institución. Una pregunta que el país también merece que se responda.

Señoras y señores: el escándalo del 12 de abril no termina con esta renuncia. Apenas empieza.

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