El líder de Juntos por el Perú anuncia acciones legales contra el JNE y su compañera de fórmula Brígida Curo declara abiertamente que no reconocerán los resultados electorales
A pocos días de que el Jurado Nacional de Elecciones proclame oficialmente los resultados que darían como ganadora a Keiko Fujimori —previsto para el 3 de julio—, Roberto Sánchez ha decidido subir la apuesta. Durante una movilización que encabezó junto a sus simpatizantes, el candidato de Juntos por el Perú anunció que no descarta acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alegando irregularidades en el proceso electoral.
Sánchez señaló que el JNE «tiene su procedimiento de ley» y que quienes toman medidas de esa naturaleza lo hacen «sobre la base de presunciones en temas administrativos, civiles y penales». Además, afirmó que en el derecho les asiste la prerrogativa de recurrir a instancias internacionales porque, según él, «hay razonabilidad y argumentos».
Pero la cosa no quedó ahí. Brígida Curo, candidata a la segunda vicepresidencia en la plancha de Sánchez, fue aún más directa y desafiante: declaró sin ambigüedades que no reconocerá a Keiko Fujimori como presidenta. «En el Perú el presidente es Roberto Sánchez. Si el Jurado Nacional de Elecciones quiere imponerse es porque ha habido fraude», sostuvo Curo.
Señores, estamos a días de la proclamación y el panorama se calienta. La pregunta que todos nos hacemos es: ¿tiene sustento real esta denuncia internacional o es simplemente una estrategia para mantener la tensión política? Lo cierto es que desconocer resultados electorales y anunciar acciones ante la CIDH no es cualquier cosa. El país merece claridad, no más incertidumbre.


