El legislador de Juntos por el Perú dio su versión de los hechos ocurridos el 30 de julio en San Miguel
El diputado de Juntos por el Perú (JP), Julián Pérez Mallqui, enfrenta una denuncia por presunta agresión física y psicológica interpuesta por su expareja, luego de un incidente registrado el pasado 30 de julio en una vivienda del jirón Manco Segundo, distrito de San Miguel.
En una entrevista, el legislador de oposición dio su versión de los hechos, calificando el episodio como «confuso» y pidiendo disculpas a sus votantes por lo que llamó un «hecho muy bochornoso». Pérez Mallqui relató que mantuvo una relación con la denunciante que terminó meses antes de la campaña electoral, y que había dejado pertenencias en la vivienda de ella. Según su relato, acudió al domicilio la madrugada del 30 de julio para recogerlas.
De acuerdo con la versión del diputado, tras un intercambio con el padre de la mujer y al no encontrar sus pertenencias donde esperaba, se produjo la intervención policial luego de que la denunciante llamara a la Policía. La denuncia por agresión física señala que, en ese momento, se habría producido un forcejeo entre ambos.
Consultado sobre por qué su expareja habría actuado de esa manera, Pérez Mallqui respondió: «Pienso que es un tema de cólera, un tema de rabia» — una explicación que ofrece como su interpretación personal de los hechos, y que contrasta con el contenido formal de la denuncia que él mismo enfrenta.
El caso se encuentra en investigación. Un congresista goza de inmunidad parlamentaria, lo que en la práctica limita el proceso penal ordinario mientras ostente el cargo.


