Chacón y Rospigliosi denuncian reparto de poder mientras oposición se queda con las manos vacías
Otra vez. La instalación de la Comisión de Ética de la Cámara de Diputados fue suspendida por tercera vez consecutiva, sin lograr arrancar de manera oficial. Señores, esto ya no es demora, esto es un patrón.
Cuando finalmente se llevaron a cabo las votaciones, se confirmó lo que muchos venían advirtiendo: el grupo de trabajo quedará liderado por Heber López, del partido Obras, en la presidencia; la vicepresidencia fue para Juntos por el Perú y la secretaría cayó en manos de Ahora Nación. Además, los miembros acordaron que el grupo sesionará únicamente de forma presencial.
La conformación de la directiva no pasó desapercibida. Desde la oposición, la parlamentaria Cecilia Chacón y el legislador Fernando Rospigliosi, ambos de Fuerza Popular, cuestionaron con dureza que la conducción de un grupo tan sensible como Ética termine en manos de una coalición de bancadas de izquierda.
Chacón fue clara: su bancada, junto con Renovación Popular, se opuso a esta lista y llegó a presentar candidaturas alternativas. El resultado: fueron superados en la votación.
¿Comisión investigadora o venganza política?
Pero la polémica no se quedó ahí. Chacón también se pronunció sobre la intención de Juntos por el Perú de impulsar una Comisión Investigadora por las protestas registradas desde el 7 de diciembre de 2022. La congresista reconoció que la iniciativa está dentro de las facultades de esa bancada, pero rechazó tajantemente que el Parlamento se convierta en una herramienta para agendas políticas particulares.
Rospigliosi fue más lejos y lanzó una acusación directa: «los que provocaron los disturbios pretenden crear una comisión investigadora para atraer la atención del público», señaló el diputado, cuestionando abiertamente las intenciones del bloque de izquierda detrás de esta comisión.


