PolíticaToledo pedirá indulto a Keiko para escapar de Barbadillo pese a sus condenas por corrupción

Avatar photo Redacción CPD3 de julio de 2026

La defensa del expresidente, sentenciado por los millonarios sobornos de Odebrecht, anunció que presentará la solicitud de indulto a Keiko Fujimori apenas asuma la Presidencia. El argumento: un supuesto «grave estado de salud».

Señores y señoras, aquí no se calla nada. Alejandro Toledo, el mismo que gobernó el Perú entre 2001 y 2006 y hoy purga dos condenas por corrupción en el penal Barbadillo, quiere salir por la puerta grande. El expresidente autorizó a su abogado Carlos Torres Caro a redactar una solicitud de indulto por razones humanitarias, alegando que su situación de salud sería grave y lo ameritaría.

En un documento manuscrito con su firma y huella, fechado el miércoles 24 de junio de 2026, Toledo dio luz verde al trámite. «Autorizo al Dr. Carlos Torres Caro, abogado con CAL: 13071, a preparar un texto de solicitud de indulto pues mi situación de salud es grave y lo amerita», se lee en el escrito.

Y aquí viene el cálculo. Según declaró Torres Caro a Exitosa, la defensa tiene previsto presentar la solicitud de indulto a Keiko Fujimori en su primer día hábil como presidenta de la República. La razón que da el abogado: al presidente saliente José María Balcázar no le alcanzaría el tiempo, pues deja el cargo el próximo 28 de julio.

«Ya al estar el presidente Balcázar de salida, prácticamente no va a haber el tiempo para que pueda hacer una situación así y va a caer el documento prácticamente entre los papeleos», señaló el letrado, quien dijo esperar que la próxima mandataria tenga «la decisión política» de conceder la gracia por «misericordia y clemencia».

El abogado además afirmó que la figura del indulto habría sido objeto de distintas restricciones que, según él, se establecieron con el único objetivo de impedir que Alberto Fujimori saliera de prisión, imponiendo requisitos que la Constitución jamás habría previsto. Entre ellos, cuestionó que se exigiera que una persona estuviera «prácticamente en estado agónico» para acceder al beneficio.

Lo que Torres Caro no mencionó es el requisito de firmeza de la pena: las dos condenas que pesan sobre Toledo aún se encuentran en apelación. La apuesta por el indulto llegaría, además, ante la demora del Poder Judicial en atender su pedido de detención domiciliaria.

Las condenas que Toledo quiere borrar de un plumazo

Recordemos, señores, de qué estamos hablando. En octubre de 2024, un Juzgado Penal Colegiado Nacional condenó a Toledo a 20 años y 6 meses de prisión por colusión y lavado de activos, tras determinar que recibió cerca de 35 millones de dólares en sobornos de la constructora brasileña Odebrecht a cambio de otorgar contratos para la carretera que conecta Brasil con el sur del Perú. A ello se sumó una inhabilitación de tres años para ejercer cargos públicos.

Y no queda ahí. En septiembre de 2025, una Sala Superior Liquidadora de Lima lo condenó por segunda vez, esta vez a 13 años y 4 meses de prisión por el caso Ecoteva, también vinculado a Odebrecht. Según la fiscalía, Toledo utilizó una entidad offshore en Costa Rica para blanquear fondos ilícitos destinados a comprar inmuebles de alto valor.

Toledo, extraditado desde Estados Unidos en abril de 2023, niega todos los cargos. Pero la pregunta queda flotando: ¿misericordia para quien fue condenado por saquear al país? Esta boca no la calla nadie.

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