La diputada admite que no sabe de qué hablan sus colegas con el expresidente hasta la medianoche, pero igual sale a bancarlos
Señores, aquí lo tienen: mientras el país exige respuestas, la diputada de Juntos por el Perú, Svieta Fernández, sale a poner la cara por las visitas nocturnas que congresistas de su bancada realizan al expresidente Pedro Castillo en el penal de Barbadillo. Un reportaje de Panorama destapó estos ingresos, que se extenderían hasta la medianoche, y la respuesta de la parlamentaria fue simple: «no hay ningún tipo de clandestinidad.»
Fernández aseguró que las visitas están registradas e identificadas, y que no existe impedimento para que los parlamentarios, en ejercicio de sus funciones, vayan al penal a «conversar» con el exmandatario. Lo curioso: la propia diputada reconoció que no conoce el detalle de esas conversaciones ni cuánto tiempo realmente duran. Aun así, salió a respaldar a Castillo calificándolo de «preso político» con «derecho a tener conversaciones políticas.»
¿Y el caso Yenifer Paredes? Fernández fue consultada sobre el presunto uso de cuentas de terceros para canalizar dinero que habría sido destinado a pagar una deuda de Lilia Paredes. La diputada evitó pronunciarse a fondo y pidió esperar «el debido proceso», pero no dudó en acusar a la prensa de sacar el tema «intencionalmente.»
La legisladora tampoco se guardó nada sobre los mensajes de WhatsApp atribuidos a su colega Catherin Palomino, en los que se habrían registrado insultos contra familiares de Castillo y que revelarían una presunta relación sentimental con el expresidente. Fernández afirmó que Palomino negó ser autora de esos mensajes y salió a blindarla asegurando que «no es una situación de interés público.»
Y como si fuera poco, también fue consultada por el caso de su compañero de bancada Julián Pérez Mallqui, denunciado por presunta agresión física y psicológica contra su expareja. La respuesta: «el comité de ética interno ya viene investigando.» Es decir, otra vez la bancada evaluándose a sí misma.
Mientras tanto, los parlamentarios de JPP siguen entrando de noche a Barbadillo, y la ciudadanía sigue sin saber realmente qué se conversa ahí adentro.


