El defensor del Pueblo deslindó de posturas autoritarias tras el escándalo por sus declaraciones sobre el alto respaldo popular que tendría una eventual disolución parlamentaria
El titular de la Defensoría del Pueblo, Josué Gutiérrez, intentó apaciguar los duros cuestionamientos en su contra tras emitir un polémico análisis donde calculó que un eventual cierre del Congreso por parte del Ejecutivo alcanzaría más del 80% de respaldo popular.
Frente a las críticas de diversas bancadas parlamentarias que le exigieron explicaciones por una presunta apología a medidas inconstitucionales, el funcionario buscó desmarcarse de cualquier postura golpista.
“Yo rechazo toda forma de atentado contra el régimen democrático pero debo reconocer que la autocracia como régimen, el totalitarismo como régimen, la anarquía como régimen. Son enemigos naturales de la democracia y nuestro país no está ajeno a eso”, afirmó.
Gutiérrez admitió que anticipó la repercusión negativa de sus palabras; sin embargo, sostuvo que su postura crítica frente a quiebres constitucionales ha sido constante ante episodios del pasado, como las disoluciones ejecutadas por Martín Vizcarra y Pedro Castillo.
“¿Qué podría pasar si se arma un despelote y finalmente se hace un quiebre constitucional, sea de un lado y otro lado? De unos que pretenden vacar a la presidenta y del otro lado cuando se dice que ya lo común en el Perú es que si quieres subir tu popularidad hay que disolver el Congreso. Por lo menos las discusiones están en ese rol. Yo creo que ningún peruano de bien va a querer eso”, remarcó.
Días atrás, el defensor del Pueblo desató la controversia al proyectar el impacto político de una medida de fuerza extrema ante el descrédito de las instituciones: “Si la señora Keiko Fujimori mañana decide cerrar el Congreso, yo le digo con toda sinceridad, no tendría el respaldo del 60% que dicen las encuestas últimas. ¿Sabes Cuánto tendría mínimo? Más el 80% como lo tuvo su padre en ese momento”.


