Elecciones 2026La ONPE se lavó las manos y retuvo a miembros de mesa toda la noche sin dejarlos salir

Avatar photo Redacción CPD13 de abril de 2026

Padre tuvo que ir de madrugada a «rescatar» a sus hija porque personal de la ONPE SE NEGABA a dar asistencia: «No les ayudaban en nada y los dejaban ahí a su suerte»

Señores y señoras, lo que pasó en el colegio Ricardo Bentín del Rímac es INDIGNANTE y debe tener responsables. Durante la madrugada de este lunes, ciudadanos que cumplieron el rol de miembros de mesa fueron RETENIDOS en el local de votación sin poder retirarse, abandonados por el personal de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que se NEGÓ ROTUNDAMENTE a brindar asistencia técnica.

La respuesta de los trabajadores de la ONPE cuando los miembros de mesa solicitaron orientación para agilizar el escrutinio fue ESCANDALOSA: «Ya fueron capacitados». Con esas palabras, simplemente SE LAVARON LAS MANOS y dejaron a los ciudadanos a su suerte durante más de 24 horas continuas, sin material logístico adecuado y sin el apoyo necesario para realizar el cierre de actas y el conteo de votos.

Pero lo MÁS GRAVE es que NO LES PERMITÍAN RETIRARSE. Los miembros de mesa denunciaron que estuvieron RETENIDOS en el local de votación a pesar de las horas transcurridas y de no contar con las condiciones ni el apoyo para completar el proceso. La situación llegó a tal extremo que un padre de familia tuvieron que acudir de madrugada al colegio para «rescatar» a sus hija.

«No les ayudaban en nada y los dejaban ahí a su suerte», denunció un padre de familia completamente indignado. Los ciudadanos que cumplían su deber cívico quedaron completamente DESPROTEGIDOS mientras el personal de la ONPE se negaba a intervenir, argumentando una y otra vez que «ya habían sido capacitados».

Entre los casos más graves se encontraban mesas electorales conformadas por personas en situación de vulnerabilidad: adultos mayores con problemas de visión, personas con diabetes, y jóvenes que votaban por primera vez sin experiencia previa. En una de estas mesas, una joven de 19 años tuvo que asumir prácticamente sola todo el escrutinio porque sus compañeros no podían realizar el trabajo físico que exigía el conteo. A pesar de esta situación evidente, el personal de la ONPE mantuvo su postura: «Ya fueron capacitados».

La falta total de empatía y asistencia técnica por parte del personal encargado dejó a los miembros de mesa en absoluto desamparo. Diversos trabajadores de la entidad electoral y miembros de mesa permanecieron al interior de esta y otras instituciones educativas durante toda la madrugada del lunes, en situaciones similares de abandono y negligencia institucional.

El caso del colegio Ricardo Bentín NO fue aislado. Más de dos millones de jóvenes participaban por primera vez en estos comicios generales, y muchos de ellos experimentaron el mismo DESAMPARO y la misma retención forzada hasta la madrugada.

Tras las quejas insistentes, las largas horas de tensión acumulada y la intervención de familiares desesperados, durante la mañana de este lunes recién se reportó la llegada de vehículos oficiales de la ONPE al colegio emblemático del Rímac. Bajo estricto resguardo policial, el personal procedió finalmente con el recojo de las actas y el material correspondiente para trasladarlo a la sede central, donde será ingresado al cómputo oficial.

Estos graves incidentes tuvieron lugar en medio de una jornada electoral que aún no ha concluido en su totalidad, ya que para este lunes se programó la habilitación excepcional de 13 locales de votación en la zona sur de Lima.

¿Hasta cuándo vamos a permitir que la ONPE trate así a los ciudadanos que cumplen con su deber cívico? ¿Es aceptable que RETENGAN a personas durante más de 24 horas sin brindarles asistencia? ¿»Ya fueron capacitados» es la única respuesta cuando los ciudadanos piden ayuda y no los dejan salir? ¿Dónde quedaron los protocolos de atención que tanto promocionaron?

Esta boca no la calla nadie para denunciar estos atropellos.

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.