La Fiscalía Suprema logró sentencias condenatorias contra magistrados que cobraron coimas para torcer fallos judiciales. Uno recibió S/ 20 mil para votar a favor de quien lo untó.
Señores, señoras, esto es lo que pasa cuando la justicia se pone en venta. La Primera Fiscalía Suprema Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos, a cargo de la fiscal suprema Lourdes Bernardita Téllez Pérez de Vargas, y con el trabajo del fiscal adjunto supremo Paulo Jesús Del Río Altamirano, logró meter tras las rejas a exjueces de la Corte Superior de Justicia del Callao que integraron la organización criminal ‘los Cuellos Blancos del Puerto’.
Y las condenas no son livianas. El exjuez Luis David Pajares Narva recibió siete años y seis meses de cárcel efectiva, siete años y seis meses de inhabilitación y el pago de 211 días multa, como autor del delito contra la administración pública en la modalidad de cohecho pasivo específico, en agravio del Estado.
Pero el que se lleva la peor parte es Mario Américo Mendoza Díaz, sentenciado a nueve años de prisión efectiva, nueve años de inhabilitación y 400 días multa por cohecho activo específico. A Julián Feijoo Giraldo le cayeron cinco años y seis meses de cárcel efectiva, nueve años, cuatro meses y 15 días de inhabilitación y 461 días multa. Y el exjuez Saúl Antonio Beltrán Reyes fue condenado a siete años y seis meses de prisión efectiva, siete años y seis meses de inhabilitación y 211 días multa, como autor del delito de tráfico de influencias reales, también en agravio del Estado.
¿Y qué fue lo que hicieron estos señores? Aquí está el detalle que probaron en juicio:
Quedó demostrado que Mario Mendoza Díaz entregó un objeto corruptor de S/ 20 000 al entonces juez Pajares Narva, integrante de la Primera Sala Civil Permanente de la Corte Superior del Callao, para que su ponencia y su voto salieran a favor de sus intereses en un proceso civil sobre Nulidad de Actos Jurídicos y Cancelación de Asientos Registrales.
El contacto no cayó del cielo. Fue posible gracias a la intermediación de Walter Benigno Ríos Montalvo, entonces presidente de la Corte Superior del Callao, amigo del magistrado Pajares Narva, quien contó con la colaboración de Julio César Mollo Navarro para ejecutar el plan.
Pero la cosa no terminó ahí. También se acreditó que Mendoza Díaz le ofreció al juez Beltrán Reyes su promoción como juez superior provisional de manera permanente a cambio de su voto favorable en el mismo proceso. El ofrecimiento contó con la venia de Walter Ríos Montalvo, quien como presidente de Corte tenía la potestad de materializarlo, y usó como intermediario al propio padre del magistrado, el abogado Saúl Beltrán Vega, y al acusado Julián Feijoo Giraldo.
Y por si fuera poco, se probó un segundo acto de cohecho: Mendoza Díaz entregó otros S/ 10 000 al magistrado Pajares Narva para que amparara las correcciones que pidió sobre la resolución final del proceso, nuevamente con la ayuda de Julio César Mollo Navarro.
El Ministerio Público reafirmó su compromiso con la persecución del delito y la lucha contra la corrupción en el sistema de justicia, sin distinción del cargo ni investidura de quienes resulten involucrados. Señores, cuando la toga se pone precio, la Fiscalía responde. Esta boca no la calla nadie.


