PolíticaFirma y huella falsas: la diputada electa de Juntos por el Perú que llegaría al Congreso con papeles adulterados

Avatar photo Redacción CPD6 de julio de 2026

Peritajes de la Policía Nacional concluyeron que la firma y las huellas de Jacqueline Tapullima en su declaración jurada no serían suyas. Pese a la investigación fiscal, ya tiene credenciales y se alista para jurar el cargo

Señores, esto es el colmo. Mientras miles de peruanos honestos no llegan ni a una regiduría, Jacqueline Tapullima Insapillo se prepara para asumir como diputada por San Martín con una candidatura que estaría sostenida sobre documentos falsos. Y lo más indignante: ya fue proclamada, ya recibió sus credenciales y nadie la detiene.

El caso, revelado por el programa Cuarto Poder, es investigado por la Fiscalía de Tarapoto. Las pesquisas apuntan al Anexo 11, la declaración jurada de consentimiento que todo postulante debe firmar para inscribir su candidatura a las Elecciones Generales 2026. Según el informe pericial de la Policía Nacional remitido al Ministerio Público, las huellas estampadas en ese documento no coincidirían con las que Tapullima tiene registradas oficialmente en el Reniec.

El perito dactiloscópico Julio Espejo fue tajante: las huellas digitales son únicas e inalterables. En su informe quedó consignado que esa impresión dactilar no provendría del dedo índice de la titular, descartando científicamente que la huella pertenezca a la ahora diputada electa. El análisis halló diferencias en el conteo de crestas papilares y otros puntos característicos.

Pero las dudas no terminan en las huellas. El expediente también pasó por un examen grafotécnico, y los especialistas concluyeron que la firma tendría características de una «imitación servil», por lo que tampoco correspondería a la rúbrica habitual de Tapullima.

¿Y saben qué es lo más sospechoso, señores? Que mientras las diligencias ya estaban en marcha, la legisladora acudió al Reniec a renovar su DNI, y la única modificación que hizo fue el diseño de su firma, que ahora se parecería más a la que figura en el documento cuestionado. Casualidad, dirán algunos.

Por estos hechos, el Ministerio Público abrió el pasado 13 de mayo una investigación por los presuntos delitos de falsa declaración en procedimiento administrativo y contra la fe pública, en la modalidad de falsedad genérica. Durante las diligencias, Tapullima no habría asistido inicialmente a las citaciones para las pericias biométricas alegando que estaba en Lima, y luego decidió acogerse a su derecho a guardar silencio. Consultada por Cuarto Poder, evitó pronunciarse sobre el fondo: dijo que esperaría el informe y la investigación.

Aquí viene la bofetada a la democracia: pese a todo, su situación no cambia de inmediato. La abogada Silvia Guevara explicó que, al haber sido proclamada oficialmente y recibir sus credenciales, ya no existe un mecanismo administrativo que revierta su elección antes de que asuma funciones. Es decir, jurará el cargo con la investigación encima.

Y hay más. La investigación reveló que Tapullima no registraría experiencia política, estudios superiores, antecedentes como candidata, ingresos declarados ni propiedades. Fuentes consultadas por el dominical señalaron que su incorporación a la lista de Juntos por el Perú habría respondido únicamente al cumplimiento del requisito de paridad de género. Victoria Mejía, simpatizante del partido, respaldó esa versión: durante la campaña casi nadie la conocía, solo escuchaban el nombre «Jacqueline» sin saber quién era. Aseguró además que la candidata habría publicado fotos aparentando actividad proselitista, pese a que, según su versión, nunca hizo campaña porque decía no tener recursos.

Aunque la investigación fiscal sigue en etapa preliminar, el caso podría tener consecuencias penales serias. De confirmarse que la documentación fue falsificada, Tapullima enfrentaría un proceso por delitos contra la fe pública y falsa declaración en procedimiento administrativo, con penas que, según los especialistas citados, fluctuarían entre seis y ocho años de prisión. Mientras tanto, ella mantiene intacta su condición de diputada electa y se prepara para jurar el cargo, mientras las autoridades intentan esclarecer quién estampó realmente la firma y las huellas que hicieron posible su postulación.

¿Hasta cuándo, señores, vamos a permitir que el Congreso se llene de dudas antes siquiera de instalarse?

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.