Las denuncias por corrupción en el sector Interior y la Policía Nacional del Perú (PNP) no ceden. Entre enero y junio de 2026, se registraron 90 casos, y junio fue el mes más crítico con 20 reportes, según datos oficiales.
El analista de datos Juan Carbajal difundió cifras preliminares que encienden las alarmas: el 94,4% de las denuncias (85 casos) involucra directamente a miembros de la PNP, mientras que el 5,6% restante corresponde al sector Interior. Lima Metropolitana concentra el 36,7% del total, con 33 reportes, según la Central Única de Denuncias y el Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana.
“Las cifras deben analizarse junto con otros indicadores que evidencian problemas al interior de la institución”, señaló el excomandante general de la PNP Eduardo Pérez Rocha.
Pérez Rocha reveló que, a finales de 2025, fueron pasados al retiro 1.456 policías, de los cuales 570 estuvieron vinculados a actos de corrupción. Además, hasta diciembre del año pasado, la Inspectoría General impuso 4.188 sanciones a oficiales y suboficiales. Lo más preocupante: el 50% de los sancionados por faltas graves, corrupción y delincuencia organizada son suboficiales de tercera, es decir, efectivos recién egresados. “Esto demuestra que lamentablemente no hay una buena selección del personal”, lamentó.
Un sistema disciplinario que se tambalea
El excomandante también advirtió que, durante el primer semestre de 2025, cerca de 973 policías estaban internados en centros penitenciarios con detención preventiva por delitos graves. Para Pérez Rocha, el deterioro tiene raíz en los cambios al régimen disciplinario impulsados durante la gestión del exministro Carlos Basombrío. “Antes, la Inspectoría investigaba, sancionaba y expulsaba. Ahora se creó un Tribunal Administrativo Disciplinario compuesto por civiles que dependen del ministro del Interior. Ya no es la Inspectoría la que investiga casos graves”, explicó.
En ese contexto, consideró urgente fortalecer los mecanismos de control interno y revisar el régimen disciplinario. “El grave problema es que no se ataca en su magnitud. Antes se expulsaba inmediatamente a los malos elementos”, reiteró.
¿Disminuyen las extorsiones? Las cifras dicen lo contrario
Pérez Rocha también cuestionó al actual comandante general de la PNP, Víctor Zanabria Arriola, por afirmar que las denuncias por extorsión han disminuido. “Me llama la atención escuchar eso. No han disminuido, están en aumento, lo dice el Instituto Nacional de Estadística”, advirtió. Además, sostuvo que la capacidad preventiva de la Policía se ha perdido: “Nos faltan policías, se ha reducido el patrullaje y eso afecta la seguridad ciudadana”.
El excomandante señaló que la confianza ciudadana en la institución se ha “deteriorado” por la falta de respuesta eficaz y la permanencia de malos elementos. “Tenemos delincuentes uniformados, que antes no se veía porque se les expulsaba”, sentenció.
Exministro Pedraza: “Falta liderazgo y control”
El exministro del Interior Wilfredo Pedraza coincidió en que el incremento de denuncias responde a la inestabilidad institucional. “El problema estructural es la ausencia de control debido a la alta movilidad de ministros y comandantes generales. Cuando no hay liderazgo, el servicio se flexibiliza y los espacios para la corrupción son mayores”, dijo a La República.
“La corrupción, sumada a la falta de efectividad y al debilitamiento de los controles, impacta negativamente en la percepción ciudadana sobre la policía”, indicó Pedraza.
Para reducir estos hechos, el exministro consideró prioritario fortalecer la supervisión interna y designar a personas sin compromisos políticos. “La primera medida es que el Estado tenga un liderazgo claro, con un ministro civil que no tenga compromisos con grupos internos. Además, es imprescindible fortalecer las inspectorías”, sostuvo.
Según la Central Única de Denuncias, más de la mitad de los casos (53,3%) fueron derivados a órganos de la propia PNP, mientras que el 36,7% fue remitido a la Inspectoría General de la institución.


