PolíticaRospigliosi le niega la medalla a Balcázar, pero se la quiere colgar en el pecho a José Jerí

Avatar photo Redacción CPD9 de julio de 2026

El presidente encargado del Congreso hace la vista gorda a las investigaciones contra Jerí y defiende condecorarlo con la Gran Cruz «por costumbre»

Señores, señoras, esto no se lo van a creer. El presidente encargado del Congreso, el fujimorista Fernando Rospigliosi, decidió que al actual mandatario José María Balcázar no le toca ninguna medalla cuando deje el cargo… pero a José Jerí —investigado, censurado y con un historial que ya quisiéramos olvidar— sí quiere colgarle la Gran Cruz, la máxima condecoración del Parlamento.

¿La excusa? Que es «costumbre». Así como lo leen.

Rospigliosi marcó una supuesta «diferencia» entre ambos, pese a que los dos llegaron a presidir el Congreso. «A diferencia de Jerí, Balcázar no ocupó la presidencia del Congreso más de unos pocos minutos», dijo, insistiendo en que el actual jefe de Estado «no ejerció la presidencia del Congreso más allá de un par de minutos». Para Balcázar no hay medalla; para Jerí, alfombra roja.

Y aquí viene lo bueno. Rospigliosi, que además preside el Consejo de la Medalla de Honor —el órgano de seis miembros que este jueves 9 de julio decide el tema—, salió a blindar a Jerí con el argumento más gastado del Congreso: «Todos los expresidentes del Congreso de este periodo han tenido esa condecoración y todos los expresidentes de todos los periodos anteriores han tenido esa condecoración». Hasta sacó a relucir el caso de Lady Camones, que tampoco completó su mandato y aun así fue condecorada.

¿Y las carpetas fiscales abiertas contra Jerí? Para Rospigliosi, un detalle sin importancia. «Una investigación no descalifica a nadie», soltó, restándole peso a los cuestionamientos.

Pero no todos tragan entero. La bancada de Somos Perú —el mismo partido al que Jerí perteneció hasta su renuncia en junio— presentó una carta formal para rechazar la condecoración. Su argumento es contundente: la Gran Cruz está reservada para quienes prestaron «servicios eminentes a la nación», algo que —según ellos— chocaría de frente con el historial del exmandatario interino.

Entre los señalamientos, la bancada recordó que Jerí enfrentó una investigación por violencia sexual —posteriormente archivada— y que en su momento se habría negado a someterse a la pericia psicológica ordenada por el Poder Judicial. También cuestionaron sus reuniones nocturnas con Zhihua Yang, un ciudadano chino que al mismo tiempo figuraba como proveedor del Estado.

El portavoz Héctor Valer no se guardó nada: calificó el historial de Jerí de «repugnante» y lo acusó de haber permitido el ingreso a Palacio de Gobierno de personas con arresto domiciliario, de usar la sede del Ejecutivo para actividades ajenas a su función y de haber actuado como «topo» en la Comisión Investigadora de Empresas Chinas.

Señores, la pregunta se cae de madura: ¿desde cuándo una medalla se entrega «por costumbre» y no por mérito? Aquí, esta boca no la calla nadie.

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