La presidenta defendió el salvoconducto a Betssy Chávez, evitó hablar de extradición y dejó a Pedro Castillo colgado con una frase de cajón
Señores, señoras, después de que Betssy Chávez saliera del país rumbo a México, la presidenta Keiko Fujimori por fin dio la cara. Y lo que dijo merece que se lo repitan, porque ahí está la clave de todo.
Desde la región Junín, Fujimori explicó que uno de los primeros objetivos de su gestión era recomponer las relaciones diplomáticas con México, rotas desde que ese país le dio asilo a Chávez en noviembre del año pasado. Según contó, así se lo hizo saber al canciller Carlos Espá desde el inicio.
Pero la frase que se llevó todos los reflectores fue esta: «Nosotros vamos a tener un gobierno muy institucional y de absoluto respeto al estado de derecho y de acuerdo con el derecho internacional, correspondía y por eso hemos actuado de esta manera, que el Gobierno otorgue el salvoconducto a la señora Betssy Chávez. Cuando uno actúa de esta manera institucional, uno no ve los colores políticos, uno actúa de acuerdo con la ley.»
Léanla dos veces. Una condenada por conspirar para tumbarse la democracia, y la respuesta oficial es que esto no tiene colores políticos.
Sobre la posibilidad de pedir la extradición de Chávez —que tiene una condena de 11 años y 5 meses por el golpe de Estado del 2022— Fujimori fue escueta: todavía no se ha evaluado ese escenario. Nada de plazos, nada de compromisos. Solo la promesa de que en los próximos días se nombrará embajador en México, mientras se espera que el gobierno de Claudia Sheinbaum haga lo mismo del otro lado.
¿Y Pedro Castillo, el hombre que lo empezó todo? Ahí la presidenta cerró la boca rápido. Dijo que para su gestión el expresidente tiene una condena en primera instancia y que se deben respetar los fueros del Poder Judicial. Punto. Nada de explicaciones, nada de por qué a uno se le facilita la salida del país y al otro no se le menciona nada más.
La frase quedará repitiéndose: «uno no ve los colores políticos». Ustedes decidan si Keiko hizo bien en dejarla salir así de rápido, o si debió esperar a que se resolviera lo de la extradición primero.


