A 88 días de las regionales y municipales, el sistema electoral arrastra un hueco de S/589 millones y el Ejecutivo todavía no da una respuesta clara
Señores, mientras la fecha se acerca sin piedad, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) acaba de prender la alarma: no hay recursos suficientes para organizar las Elecciones Regionales y Municipales previstas para el 4 de octubre de 2026. Faltan más de S/589 millones y, según el propio organismo, eso pone en riesgo todo el proceso.
El presidente del JNE, Roberto Burneo, no se anduvo con rodeos: «Está en riesgo todo el proceso». El funcionario explicó que el sistema electoral enfrenta un déficit superior a los S/589.52 millones, una cifra que compromete la viabilidad de la cita electoral. «¿Por qué no hemos salido antes? Hemos estado concentrados en Elecciones Generales, pero internamente nuestros equipos han venido trabajando con el Ministerio de Economía. Ya llegamos a un punto que no se nos da una respuesta concreta y no podemos esperar que entre el siguiente gobierno», manifestó.
Según detalló Burneo, desde noviembre de 2025 su equipo ha gestionado recursos ante el Ejecutivo y a través de la ley de presupuesto, con reuniones casi diarias. Pero la respuesta, dijo, «no ha sido suficiente» para cubrir los requerimientos de los tres organismos que integran el sistema electoral.
Del monto total, el JNE necesita S/103.50 millones, mientras que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) requiere S/433.21 millones. Una parte de estos recursos figura en una demanda adicional incluida en una ley ómnibus, que estaría en agenda para ser debatida por el Congreso este jueves 9 de julio.
«Estamos a solo ochenta y ocho días de las elecciones regionales y municipales, que son este 4 de octubre. Repito, nuestro déficit como sistema es de quinientos ochenta y nueve punto cincuenta y dos millones», subrayó Burneo.
Sin embargo, la brecha persiste. Hasta el momento solo se han considerado S/250 millones para la ONPE, lo que deja un déficit de S/189.21 millones únicamente en ese organismo. La pregunta que queda flotando, señores, es una sola: ¿vamos a permitir que la falta de plata ponga en jaque nuestro derecho a elegir?


