La Fiscalía ejecutó 12 allanamientos simultáneos contra el exjefe del organismo electoral y sus funcionarios por presunta colusión agravada
La madrugada de este viernes 24 de abril, la Fiscalía junto con agentes de la Dirección contra la Corrupción de la Policía Nacional (Dircocor), allanaron la vivienda del exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto Salinas. La operación se produjo en el marco de las investigaciones por presuntas irregularidades logísticas durante y después de las Elecciones Generales del 12 de abril: fallas en el despliegue de material electoral, retrasos inexplicables y problemas en el resguardo y traslado de actas.
No fue un allanamiento solitario. El Ministerio Público ejecutó simultáneamente otros 11 operativos contra funcionarios del mismo organismo, todos investigados en el marco de la presunta comisión del delito de colusión agravada. A cargo del fiscal Raúl Martínez, los agentes incautaron equipos electrónicos y documentación que formarían parte de la tesis fiscal.
Los otros funcionarios investigados son: José Samamé Blas, Juan Phang Sánchez, Hilda Otoya Alvarado, William García Velázquez, Lilia Flores Banco y Juan Alvarado Pfuyo.
¿Y por qué Corvetto ya no está en el cargo? Porque él mismo reconoció las fallas. Tras el caos logístico que dejó a miles de ciudadanos sin poder ejercer su derecho al voto con normalidad, Corvetto presentó su renuncia a la Junta Nacional de Justicia (JNJ), argumentando que su salida busca «generar un clima de mayor confianza» de cara a la segunda vuelta. Reconoció que los cuestionamientos impactaron directamente en la percepción ciudadana sobre la legitimidad del proceso.
Señores y señoras: un proceso electoral no se cae solo. Alguien lo deja caer.


