El exjefe de la AMOF-PNP fue detenido en La Molina tras años prófugo: sobornó a una jueza para quedarse con los fondos de los oficiales que arriesgaron su vida por el Perú
El general PNP en retiro Adolfo Mattos Vinces fue capturado esta tarde por agentes de la División de Policía Judicial en un escondite del distrito de La Molina, donde se encontraba junto a sus hijas. La detención pone fin a una larga persecución judicial contra uno de los casos más vergonzosos de corrupción interna en la Policía Nacional del Perú.
Mattos Vinces registraba orden de captura a nivel nacional y figuraba en el programa «Los más buscados» de la PNP. Fue condenado por el delito de cohecho activo específico tras acreditarse que, junto a Orlando Miguel Marchinares Cortez, entregó beneficios económicos de hasta 100 mil soles a la entonces jueza Olga Lourdes Palacios Tejada entre los años 2012 y 2014. El objetivo era asegurar su permanencia como curador especial de los bienes de la Asociación Mutualista de Oficiales de la Policía Nacional del Perú (AMOF-PNP) y ampliar sus facultades sobre dicha institución.
El robo que nadie quiso ver durante años
La deuda acumulada con los oficiales en retiro se estima en más de S/ 100 millones, afectando a más de 8,000 efectivos que pasaron al retiro sin recibir los aportes que les correspondían después de años de servicio a la nación. Y eso sin contar los descuentos que siguen haciéndose a los oficiales en actividad.
El comandante PNP (r) John Adolfo Káser Ocharán, exintegrante del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) y reconocido como «Héroe de la Democracia», confirmó ser uno de los agraviados: Mattos Vinces nunca le devolvió sus aportes al momento de pasar al retiro. Según señaló, esa misma situación afecta a miles de sus colegas.
Káser Ocharán reveló que numerosos oficiales de la PNP fallecieron sin haber recibido un solo sol de los aportes acumulados durante su carrera. Otros exmiembros de la institución atraviesan graves problemas de salud, incluyendo enfermedades terminales, mientras esperaban que alguien les hiciera justicia. Para colmo, cuando acuden a las instalaciones de la AMOF-PNP, ubicadas en el Paseo Colón, se encuentran con un inmueble antiguo y arrendado, pese a que la mutual administró recursos millonarios durante décadas.
El Poder Judicial le negó la salida fácil
La defensa de Mattos Vinces intentó que la condena efectiva de cinco años de prisión fuera reemplazada por prestación de servicios a la comunidad o suspendida, argumentando que el sentenciado supera los 70 años, presenta problemas de salud y que una modificación legal posterior podría beneficiarlo.
La Sala no cedió. Los magistrados determinaron que la gravedad del delito afecta directamente la imparcialidad y credibilidad del sistema de justicia peruano, que el condenado utilizó sobornos para controlar una institución que administra recursos de miles de oficiales, y que no existe ningún pronóstico favorable sobre su conducta futura.
¿Por qué no había pronóstico favorable? Porque pese a tener condena firme y órdenes de captura activas, Mattos Vinces continuaba ejerciendo control sobre la AMOF-PNP a través de terceros, otorgando y revocando poderes mediante escrituras públicas. La Sala concluyó que esa conducta demostraba una resistencia deliberada a acatar las consecuencias de su sentencia.
La condena contra Mattos Vinces quedó firme en febrero de 2025, cuando la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema confirmó la pena privativa de libertad efectiva impuesta en primera instancia.
¿Quiénes más se beneficiaron?
Con la detención consumada, la expectativa de los agraviados —entre ellos Káser Ocharán— es que Mattos Vinces brinde información sobre el destino real de los recursos que administró y permita identificar a todos los que se habrían beneficiado de los fondos de la mutual policial.
Este caso es considerado uno de los más emblemáticos dentro de los procesos por corrupción vinculados a instituciones asociativas de la Policía Nacional. Señores, hoy se hizo justicia… pero la pregunta sigue en pie: ¿dónde está ese dinero?


