El oficial tenía antecedentes: en 2016 habría disparado contra un joven que jugaba básquet y fue dado de baja, pero logró reincorporarse a la PNP
El comandante PNP Manuel Antonio Canales Moscoso enfrenta cuatro meses de prisión preventiva tras protagonizar uno de los episodios más bochornosos que se recuerdan en la Policía Nacional del Perú. No se trata de un simple altercado de tránsito. Se trata de un oficial uniformado que, en plena vía pública, decidió humillar, insultar y desafiar a un suboficial que cumplía su función, creyendo que su rango lo colocaba por encima de la ley.
La jueza Patsy Chinguel Fuentes, del Cuarto Juzgado de Investigación Preparatoria Transitorio de Flagrancia de Lima Norte, declaró fundado el requerimiento del Ministerio Público y ordenó la reclusión del oficial en un establecimiento penitenciario mientras continúan las investigaciones por presunta resistencia y desobediencia a la autoridad.
Lo que pasó en la vía exclusiva del Metropolitano
Todo ocurrió a la altura del Parque del Trabajo, en San Martín de Porres. Canales Moscoso conducía un vehículo particular cuando ingresó a la vía exclusiva del Metropolitano —prohibida para ese tipo de unidades— y terminó chocando una motocicleta de tránsito.
Cuando el suboficial se acercó a intervenir y le solicitó identificarse, mostrar su licencia de conducir y someterse al test de equilibrio, el comandante se negó a todo. No bajó del vehículo, no presentó documentos, no se identificó. Lo que sí hizo fue insultar, corregir y humillar al efectivo que cumplía su función.
Las imágenes que circularon en medios de comunicación registraron parte del enfrentamiento verbal. Canales Moscoso le reprochó al suboficial su forma de hablar, le exigió que «vocalizara bien» y lo llamó «matoncito». Luego soltó la frase que lo retrataría ante todo el país:
«Soy el comandante Canales. Mírame bien la cara. Por la cara te das cuenta que no soy cualquier persona.»
Según las investigaciones, también habría insultado y amedrentado al personal policial presente durante el procedimiento.
Un historial que no debería sorprender
Lo que a muchos les pareció increíble, en realidad tenía antecedentes. Según información de la propia Policía Nacional, Canales Moscoso ya había sido sancionado en 2016 tras ser acusado de disparar contra un joven que jugaba básquet con sus amigos en una losa deportiva de Los Olivos. La bala hirió a Rony de la Cruz Roque en una pierna. La Inspectoría General dispuso su pase al retiro y el Tribunal de Disciplina Policial ratificó la sanción.
Sin embargo, años después, una medida cautelar innovativa le permitió reincorporarse a la PNP con el mismo grado que ostentaba antes de su salida.
¿Qué pasa ahora?
Tras conocerse el caso, la Inspectoría General dispuso la separación temporal del oficial de todo servicio activo. El general Julio Becerra confirmó que Canales Moscoso no podrá ejercer funciones de mando ni portar armamento reglamentario mientras continúen las investigaciones. El Tribunal de Disciplina Policial también deberá evaluar su situación administrativa.
Un hombre que en 2016 disparó contra un civil jugando básquet, fue sancionado, se reincorporó gracias a una medida judicial, y años después terminó insultando a un suboficial en plena calle porque creía que su rango lo eximía de cumplir la ley. Ese es el perfil del comandante PNP que hoy duerme en un penal.


