El Poder Judicial dictó prisión preventiva contra los efectivos de la Comisaría PNP Vitarte, incluido el propio comisario, acusados de exigir coimas a choferes a cambio de no imponerles papeletas
Señores, señoras: la justicia los alcanzó. El Poder Judicial dictó 12 meses de prisión preventiva para los nueve policías de la Comisaría PNP Vitarte que habrían exigido coimas a los choferes en la Carretera Central a cambio de no imponerles papeletas de tránsito. Y atención: entre los encerrados está el mismísimo comisario de la dependencia, el comandante José Velásquez.
Todos son investigados por los delitos de banda criminal y cohecho pasivo propio en el ejercicio de la función policial. Así lo confirmó la Fiscalía Corporativa Anticorrupción de Lima Este (Segundo Despacho), a cargo del fiscal provincial Richter Rengifo Ramírez.
Los procesados son el alférez PNP Diego García, señalado como el presunto líder de la organización, junto a los suboficiales Vidal Guardamino, Johanny Vera, Jorge Meneses, Víctor Romero, Lishner Huaman, Giovani Cruz, Fredy Flores y Carlos López.
De acuerdo con las indagaciones del fiscal adjunto provincial Dacio Felles Isidro, los agentes habrían conformado un grupo criminal dentro de la sección de patrullaje de la comisaría y se habrían dedicado a interceptar de forma concertada a los conductores en la Carretera Central para exigirles dinero. ¿Y si el chofer no tenía efectivo? Lo habrían obligado a hacer retiros bancarios. Así de descarado.
El operativo terminó con allanamientos en las viviendas de cada uno de los imputados, ubicadas en Independencia, Santa Anita, Ate, Pachacámac, Lurigancho-Chosica y La Perla (Callao), además de la propia comisaría de Vitarte. Durante las diligencias se incautaron equipos tecnológicos, celulares, tarjetas SIM, memorias USB, soportes informáticos, dinero en efectivo y documentación administrativa, incluyendo cuadernos de registro de ingreso y salida de vehículos, actas de intervención y papeletas de tránsito.
Estos son los que deberían cuidarnos. Ahora dormirán tras las rejas mientras se les investiga. ¡Esta boca no la calla nadie!


