Señores, mientras él se cubre con el cargo que ostenta en el Despacho Presidencial, una vecina vive con miedo por denunciar los llantos de animales encerrados
¡Esto no puede seguir así, señores! Vecinos de Jesús María denunciaron un presunto caso de maltrato animal en una vivienda de la zona, donde durante semanas se habrían escuchado los llantos constantes de una perrita y sus cachorros de raza poodle, además de fuertes olores que salían del inmueble.
Según relató la denunciante, desde marzo registró audios y videos que evidenciarían el estado en el que permanecían los animales. La vecina asegura que el 31 de mayo reportó el caso ante Serenazgo, que derivó la denuncia a Fiscalización y luego a Sanidad. Sin embargo, sostiene que nunca hubo una intervención efectiva.
¿Y saben quién estaría detrás de esta puerta cerrada? Nada menos que Alonso Tenorio Trigoso, actual secretario general del Despacho Presidencial. Así es, señores: un hombre del entorno más cercano al poder.
El funcionario que habría usado su cargo para amedrentar
La situación se agravó el último fin de semana, cuando agentes policiales llegaron a la zona tras un nuevo reporte vecinal. De acuerdo con la denunciante, durante la intervención el propietario de la vivienda negó cualquier acto de maltrato, acusó a la vecina de alterar la tranquilidad de su familia e incluso afirmó que la denunciaría.
En los audios registrados por la denunciante se escucha una discusión entre ambas partes mientras los efectivos verificaban la situación. La vecina sostiene que los policías constataron los fuertes olores a desechos que salían del inmueble.
Pero aquí viene lo más indignante: la denunciante afirmó que el funcionario mencionó pertenecer al Despacho Presidencial durante la intervención, lo que —según su versión— habría cambiado la actitud de los efectivos presentes. También indicó que, tras la llegada de un comisario, los agentes se retiraron sin tomar mayores medidas. ¿Acaso esto es normal, señores?
Una vecina con miedo y una perrita que ya no se escucha
Hasta la mañana de este martes, la denunciante señaló que ya no volvió a escuchar a la perrita, situación que le genera enorme preocupación sobre el estado del animal. Como si eso fuera poco, la vecina aseguró sentir temor ante posibles represalias: «Tengo miedo de que puedan hacer algo contra mí», confesó.
Intentamos comunicarnos con el funcionario para recoger sus descargos y también contactamos a la comuna de Jesús María. Hasta el cierre de esta nota, no hubo respuesta de ninguna de las partes.
Señores, una vez más el poder parecería servir de escudo mientras los más indefensos sufren en silencio. ¡Esta boca no la calla nadie!


