LimaTres menores habrían sufrido abuso sexual en colegio emblemático del Rímac

Avatar photo Redacción CPD5 de diciembre de 2025

Trabajadores de limpieza son denunciados por presuntos tocamientos indebidos y acoso dentro del IE Ricardo Ventín 2073

Un escándalo de graves dimensiones ha estremecido a la comunidad educativa del distrito del Rímac. Padres de familia del Instituto Educativo Ricardo Ventín 2073 presentaron denuncias formales contra dos trabajadores de limpieza contratados por la UGEL, quienes habrían cometido tocamientos indebidos y acoso sexual contra al menos tres estudiantes del plantel.

El primer caso se conoció cuando una madre denunció que su hija de diez años había sido víctima de abuso por parte de Eddy Constantino Bazán Ramos y Jorge Luis Baldeón Contreras. Según el testimonio de la menor, los sujetos le habrían mostrado material pornográfico en dispositivos móviles y la habrían obligado a reproducir las acciones que observaba en esos videos. Los hechos se habrían registrado en diversos espacios del colegio, incluyendo áreas abiertas como la zona de césped.

La menor mantuvo silencio durante aproximadamente seis meses debido a las amenazas recibidas. Los presuntos agresores le habrían advertido que conocían personas peligrosas que podrían atentar contra su familia si revelaba lo sucedido. Durante ese periodo, los abusos se habrían repetido de forma sistemática sin que ninguna autoridad escolar lo detectara.

Tras conocerse esta primera denuncia, otras dos familias se presentaron reportando situaciones similares. Una abuela relató que su nieta de doce años habría sido agredida dentro de los baños del colegio por uno de los trabajadores, quien le habría tomado fotografías, la habría besado y amenazado con represalias si informaba a alguien. Los hechos habrían ocurrido aprovechando la ausencia de vigilancia efectiva en las instalaciones.

Las familias afectadas señalaron que los presuntos responsables ingresaban constantemente a los baños de las estudiantes bajo el pretexto de realizar labores de limpieza, momento que habrían aprovechado para acercarse a las víctimas utilizando celulares y otros dispositivos. La presión psicológica ejercida sobre las menores habría generado tal nivel de temor que les impidió buscar ayuda de manera oportuna.

Una de las madres denunciantes cuestionó duramente la falta de protocolos de seguridad en el colegio. Explicó que su hija permanecía fuera del aula por tiempos prolongados después de los recreos sin que ningún docente, tutor o subdirector notara su ausencia o considerara irregular su comportamiento. Asimismo, señaló que no existirían filtros de ingreso al colegio, permitiendo que cualquier persona pudiera acceder libremente a las instalaciones.

Ante la magnitud de las denuncias, la dirección del colegio Ricardo Ventín emitió un comunicado informando que, tras tomar conocimiento de los hechos, procedió a trasladar a los trabajadores señalados hacia la UGEL N° 2 como medida de protección para el alumnado. El anuncio se realizó mientras grupos de padres y madres se congregaban en las afueras del plantel exigiendo la intervención inmediata de autoridades educativas y del sistema de justicia.

Las familias afectadas no solo demandan la sanción penal de los presuntos agresores, sino también que se investigue la responsabilidad de docentes y directivos por la ausencia de supervisión y protocolos de seguridad efectivos. El caso ha evidenciado graves deficiencias en los mecanismos de protección y vigilancia dentro de un colegio emblemático de la capital, generando un debate urgente sobre las medidas de seguridad en instituciones educativas públicas.

Las menores víctimas ya fueron sometidas a evaluaciones médico-legales. Los resultados de estos exámenes, junto con sus testimonios, forman parte de la denuncia formal que las familias continúan impulsando mientras exigen justicia y garantías reales de protección para todos los estudiantes del plantel.

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