Vilma Zeña Santamaría cumplirá 32 años de prisión por trata de personas que cobró dos vidas en incendio de 2017
Tras siete años en la clandestinidad, la Policía Nacional del Perú ejecutó la captura de Vilma Zeña Santamaría, sentenciada a 32 años de prisión efectiva por el delito de trata de personas agravada. La detención se concretó en horas de la mañana y la sentenciada fue conducida inmediatamente a la sede de la Dirincri para los procedimientos legales establecidos.
Zeña Santamaría mantenía la condición de prófuga desde 2018, año en que se emitió su sentencia firme por su responsabilidad en los hechos ocurridos durante el incendio de la Galería Nicolini. Durante este período, las autoridades implementaron diversas estrategias de búsqueda, incluyendo el ofrecimiento de recompensas económicas por información que permitiera su ubicación.
El incendio que reveló una red de explotación
El 22 de junio de 2017, un devastador incendio consumió parte del complejo comercial Las Malvinas, ubicado en el Cercado de Lima. El siniestro requirió el trabajo continuo de bomberos durante cinco días completos antes de poder ser controlado totalmente. Durante las labores de extinción y búsqueda, los equipos de emergencia encontraron los cuerpos sin vida de dos jóvenes trabajadores al interior de un contenedor metálico.
Las víctimas fueron identificadas como Jovi Herrera Alania, de 20 años, y Jorge Luis Huamán Villalobos, de 19 años. Ambos jóvenes se desempeñaban como trabajadores en el almacén ubicado dentro de la galería Nicolini, espacio que funcionaba en uno de los contenedores del complejo comercial.
La investigación fiscal
El proceso judicial estableció que los dos jóvenes se encontraban imposibilitados de abandonar el lugar durante el incendio debido a que permanecían encerrados con llave en el espacio donde laboraban. Esta práctica habría sido implementada de manera sistemática por los responsables del negocio.
La investigación fiscal documentó que Zeña Santamaría era la propietaria del contenedor donde ocurrieron los hechos. Durante el desarrollo del proceso penal, el Ministerio Público presentó elementos probatorios que acreditaron la existencia de un esquema de explotación laboral que incluía el pago de salarios por debajo de lo acordado inicialmente con los trabajadores.
Los fiscales sustentaron que los acusados aprovecharon la situación de vulnerabilidad económica de las víctimas para someterlos a condiciones laborales irregulares. Entre estas condiciones se encontraba la práctica de mantenerlos encerrados durante las jornadas de trabajo, circunstancia que resultó fatal durante la emergencia del incendio.
El Poder Judicial encontró responsabilidad penal en los hechos investigados y determinó una sentencia de 32 años de prisión efectiva para Zeña Santamaría por el delito de trata de personas en su modalidad agravada. La sentencia quedó firme en 2018, iniciando desde ese momento la búsqueda de la sentenciada quien no se presentó a cumplir la condena impuesta.
Con la captura ejecutada este día, se inicia el cumplimiento efectivo de la sentencia dictada hace siete años por los hechos que costaron la vida a Jovi Herrera Alania y Jorge Luis Huamán Villalobos.


