Julia Ochoa enfrentaría múltiples denuncias por peculado, colusión y malversación mientras obra vial habría generado perjuicio de más de 100 mil soles al distrito
Señores, señoras, el distrito de Moro en la provincia del Santa ya no es noticia por sus valles ni su clima. Hoy su nombre resuena por algo mucho más turbio: una cadena de presuntas irregularidades que salen directamente del sillón municipal. La gestión de la alcaldesa Julia Rosario Ochoa Salinas pasó de los discursos de campaña a engrosar expedientes fiscales que revelan un posible esquema donde los recursos públicos habrían sido el botín de unos cuantos.
No hablamos de simples errores administrativos. Hablamos de documentos, sellos y firmas que juntos dibujan un panorama devastador: el dinero del pueblo, ese que debería traducirse en obras, seguridad y desarrollo, habría terminado beneficiando a contratistas favorecidos mientras la máxima autoridad del distrito enfrenta procesos que podrían marcar un antes y un después en la historia política de Moro.
EL GOLPE MILLONARIO: OBRA SOBREVALORADA EN PAREDONES
El primer escándalo va directo al bolsillo de los vecinos. La obra vial en el sector Paredones se ha convertido en el símbolo del presunto desfalco. La Municipalidad de Moro adjudicó el proyecto al Consorcio Rex por S/ 2,223,937.58. Sin embargo, la Contraloría General de la República advirtió que el contrato nació con serias irregularidades desde su origen.
El informe técnico es demoledor: la gestión de Julia Ochoa habría descalificado sin justificación a postores que ofrecían realizar la obra por un monto menor. En su lugar, se eligió la propuesta más cara. Esa decisión le costó a Moro un perjuicio económico directo de S/ 106,982.54. Más de 100 mil soles que hoy podrían estar financiando medicinas, seguridad o programas sociales.
«Aquí no solamente estamos hablando de sospecha de indicios, sino que sobre todo estamos hablando de un informe emitido por el órgano de control institucional que depende de la Contraloría General de la República y que revela prácticamente el favorecimiento a un postor, otorgándole la buena pro aun cuando ni siquiera cumplía con los requerimientos técnicos mínimos», señalaron fuentes especializadas consultadas por China Polo Dominical.
El expediente técnico tampoco respondería a criterios objetivos previamente establecidos, lo que pondría en riesgo la calidad de la obra en un país donde ya existen 2,700 obras paralizadas por mala elección de ejecutores.
EL GERENTE CLAVE: RUBÉN PULIDO EN EL OJO DE LA TORMENTA
Esta red de presunta corrupción no es obra de una sola persona. Son varios los funcionarios que aparecen en este escándalo, pero uno resalta con fuerza: el gerente municipal Rubén Mario Pulido Reyes, pieza clave dentro de la estructura administrativa y, según las investigaciones, un actor central en las decisiones que hoy están bajo la lupa fiscal.
«Se está utilizando mal el dinero de los contribuyentes porque se está contratando a quien no está preparado para ejecutar la obra. La elección de los ejecutores, en su mayoría, no fue buena. Aquí hay direccionamiento», afirmaron las fuentes.
CHINA POLO INVESTIGA: LA ALCALDESA SE ESCONDE
Ante este escándalo, el equipo de China Polo Dominical viajó hasta la ciudad de Moro para intentar ubicar a la alcaldesa y obtener su descargo ante esta serie de preocupantes acusaciones. El resultado: silencio total.
«Estuve más de una hora esperando a la secretaria de la alcaldesa. Supuestamente me iba a atender en esta sala, pero nunca llegó, así que no pude preguntarle sobre las graves denuncias y cuestionamientos que tiene la alcaldesa de Moro», reportó nuestro equipo desde el municipio.
Y en el colmo de la situación, una de nuestras fuentes que se encontraba dentro de la dependencia policial de Moro nos envió un video donde se observa a personal de la obra Nuevo Moro en la puerta del recinto policial. También se distingue una camioneta perteneciente a Solmar Security y otro registro en el que se ve a uno de ellos saliendo de la oficina del establecimiento. Varios aparecen con dinero en la mano.
¿Qué se estaría tramando entre la delegación policial y la alcaldía distrital? La interrogante no termina aquí.
PECULADO: CAMIONETAS DEL SERENAZGO COMO TAXI PRIVADO
Ahora hablemos de otra acusación que golpea directamente la confianza ciudadana: la denuncia por peculado que pesa sobre la alcaldesa, quien presuntamente habría utilizado vehículos del serenazgo como si fueran taxis particulares.
Este es el punto que más indigna en Moro. En la Fiscalía Anticorrupción del Santa reposa una denuncia que toca algo sagrado: el respeto por los bienes del Estado. Mientras Moro enfrenta limitaciones en el patrullaje y los vecinos reclaman mayor seguridad, Julia Ochoa es investigada por el presunto uso indebido de camionetas municipales para actividades ajenas a la función pública.
El delito de peculado de uso se configura cuando una autoridad confunde lo público con lo privado. Si se comprueba que se emplearon combustible y unidades oficiales para paseos, mudanzas o gestiones personales, estaríamos hablando de una traición directa al mandato ciudadano.
FISCAL NOELIA LÓPEZ: DOS AÑOS DE SILENCIO SOSPECHOSO
Pero aquí viene lo más grave: esta denuncia lleva casi 2 años estancada en manos de la fiscal Noelia López Palacios de la Fiscalía Anticorrupción de Funcionarios.
Según los estándares del Ministerio Público, una denuncia no debería tardar más de 4 meses, u 8 en el peor de los casos, en pasar a investigación preparatoria. La demora es excesiva y peligrosa. Un expediente paralizado tanto tiempo puede terminar archivado sin mayor explicación. Esto no solo genera sospechas, sino que pone en duda si realmente se están defendiendo los intereses de la ciudadanía.
EL EXPEDIENTE SE MULTIPLICA: COLUSIÓN Y MALVERSACIÓN
Y el panorama no termina ahí. Julia Ochoa no enfrenta una sola denuncia, sino varios expedientes que el sistema de justicia viene armando pieza por pieza.
A febrero de 2026, figura en condición de imputada en investigaciones por:
- Colusión
- Malversación de fondos (Caso 24-296)
En el caso de malversación de fondos, el Ministerio Público busca determinar qué ocurrió con dinero destinado a fines sociales y que habría sido desviado ilegalmente. Para la fiscalía, estos hechos no solo implican un posible daño económico, sino una conducta que demostraría desprecio por el orden legal y por los mecanismos de control del Estado.
China Polo también intentó ubicar a la alcaldesa en su vivienda personal. Lo que llama la atención es que está ubicada literalmente en el mismo espacio que un grifo. Tampoco obtuvimos respuesta.
MORO MERECE TRANSPARENCIA
Señores, señoras, este informe no es un ataque político ni una vendetta personal. Es la exposición de hechos respaldados por documentos de la Contraloría General de la República y el Ministerio Público.
Moro no merece que su presupuesto termine evaporándose en licitaciones cuestionadas, ni que los vehículos destinados a la seguridad ciudadana se conviertan en transporte privado. Los expedientes están identificados. Ahora la justicia tiene la palabra, pero el pueblo de Moro tiene algo aún más importante: el derecho a saber qué se hace con cada sol que aporta.
El sillón municipal no es un trono de privilegios ni un blindaje contra la ley. Es un espacio de servicio. Y hoy, para Julia Ochoa, el camino judicial recién comienza: largo y cuesta arriba ante los tribunales anticorrupción.
En una segunda parte ampliaremos los detalles sobre los videos de la comisaría y las conexiones entre la obra Nuevo Moro, la empresa de seguridad y la policía local. Esta boca no la calla nadie.


