La presión sobre el presidente interino crece: ahora el Congreso TENDRÁ que debatir su permanencia en Palacio
Señores y señoras, la presión sobre José Jerí no para de aumentar. Alianza para el Progreso y Podemos Perú confirmaron oficialmente su adhesión al pedido de Pleno Extraordinario contra el presidente interino, y con esto YA SE SUPERARON las 78 firmas que exige el reglamento del Congreso para forzar el debate.
La avalancha de respaldos comenzó con bancadas de izquierda como Perú Libre, la Bancada Socialista, Juntos por el Perú y el Bloque Democrático Popular. Pero ahora, con APP y Podemos sumándose, el cerco político se cierra cada vez más sobre Jerí.
Eduardo Salhuana, vocero de Alianza para el Progreso, fue contundente en su comunicado: la bancada habría decidido respaldar la convocatoria tras «analizar los hechos y conductas públicas» que involucrarían a Jerí durante su gestión en Palacio de Gobierno. «Creemos necesario que estos hechos sean debatidos amplia y públicamente en el Congreso de la República, por ser de interés de todo el país», señaló Salhuana.
José Luna Gálvez, líder de Podemos Perú, no se quedó atrás. El congresista y candidato presidencial reveló que habría exigido personalmente la renuncia de Jerí sin obtener respuesta. «Espero que esta semana se termine de firmar y se convoque a un Pleno Extraordinario que decida de acuerdo a lo que corresponda», declaró Luna con tono desafiante.
EL MECANISMO YA ESTÁ ACTIVADO
Con las 78 firmas superadas, el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, tendría ahora hasta 15 días calendarios para convocar formalmente al Pleno Extraordinario. Si Rospigliosi no cumple con la convocatoria en ese plazo, la facultad pasaría automáticamente a los vicepresidentes del Congreso o, en última instancia, al Oficial Mayor.
Este mecanismo es excepcional y obligatorio: una vez reunidas las firmas necesarias, no hay marcha atrás. Los 130 congresistas TENDRÁN que reunirse, incluso en pleno receso parlamentario, para debatir exclusivamente el tema que motivó la convocatoria.
Y el tema, señores y señoras, es uno solo: la vacancia de José Jerí.
Fernando Rospigliosi ya fue claro en declaraciones previas: la vía correcta para remover a Jerí sería la vacancia presidencial, no la censura parlamentaria. ¿La razón? Los hechos que se le cuestionan al mandatario estarían directamente relacionados con su desempeño en Palacio de Gobierno, no con su labor como congresista.
¿QUÉ VIENE AHORA? EL PROCESO PASO A PASO
Una vez convocado el Pleno Extraordinario, la moción de vacancia debe ser admitida a debate. Para eso se necesita el voto favorable del 40% de los congresistas hábiles, es decir, 52 votos.
Si la moción es admitida —y con el nivel de respaldo que está acumulando, sería un golpe durísimo que no lo fuera— el Congreso acordaría día y hora para el debate final. Este debe realizarse entre el tercer y el décimo día posterior a la admisión.
Durante esa sesión, José Jerí tendría derecho a ejercer su defensa personalmente o asistido por un abogado, con un tiempo máximo de 60 minutos para argumentar por qué debería permanecer en el cargo.
Y después vendría la votación definitiva. Para vacar al presidente se requiere el voto calificado de dos tercios del número legal de miembros del Congreso: 87 votos a favor.
LAS BANCADAS SE MUEVEN
Hasta el momento, 29 congresistas habrían confirmado públicamente su intención de votar a favor de la vacancia. Estos votos vendrían principalmente de Perú Libre, Bancada Socialista, Juntos por el Perú – Voces del Pueblo – Bloque Magisterial, Bloque Democrático Popular, algunos no agrupados y parlamentarios de Podemos Perú.
Pero con APP sumándose al pedido de Pleno —una bancada con peso político considerable— la presión sobre otras agrupaciones aumenta exponencialmente. Ahora la pregunta no es SI habrá debate, sino CUÁNTOS votos más se sumarán una vez que el tema esté sobre la mesa del Parlamento.
Las firmas siguen acumulándose, señores y señoras. Y cada nueva rúbrica que se suma es un mensaje claro: el cuestionamiento a José Jerí no es cosa de minorías radicales, sino una preocupación que atraviesa diversas bancadas del Congreso.
¿Llegarán a los 87 votos necesarios para sacarlo? Eso solo el tiempo lo dirá. Pero lo que SÍ está claro es que José Jerí tendrá que dar la cara ante el Pleno y responder las acusaciones que pesan sobre su gestión.
Y eso, señores y señoras, ya es un hecho irreversible.


