Nueve mujeres habrían sido contratadas en Palacio después de reunirse con el mandatario – Investigación por tráfico de influencias agravado ya tiene fecha: 2 de marzo
Señores y señoras, el presidente interino José Jerí está contra las cuerdas. Y no es para menos: tendrá que sentarse frente al fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez, el próximo lunes 2 de marzo para explicar algo que a todos nos indigna: ¿por qué contrató a nueve mujeres justo después de que estas lo visitaran en Palacio de Gobierno?
La acusación es devastadora: tráfico de influencias agravado. Y el Ministerio Público ya puso manos a la obra con una investigación preliminar que durará 90 días, aunque podría extenderse si encuentran más elementos comprometedores. Porque cuando hay humo, señores, siempre hay fuego.
NUEVE NOMBRES QUE JERÍ NO PODRÁ BORRAR
La orden del fiscal Gálvez no deja espacio para maniobras: el secretario general de Presidencia debe entregar TODA la documentación sobre cómo fueron contratadas Rubiel Cristina Beraún Rojas, Fiorella Jannette Melgarejo Sánchez, Alicia Alexandra Camargo Leiva, Sheyla Rosmery Briones Ordinola, Susana Carolina Gutiérrez Rivera, Rossmary Malpartida Ostos, María Del Rosario Pamela Espinoza Diaz, Rosa Gabriela Rueda Yaya e Hilda Denisse Zapata.
¿Será que alguien cree que esto fue coincidencia? ¿Que estas mujeres visitaron Palacio por turismo y resultaron ser las más capacitadas para trabajar en el Despacho Presidencial? ¡Por favor! Esta boca no se traga ese cuento.
LA HORA DE LA VERDAD TIENE FECHA Y LUGAR
El 2 de marzo, José Jerí tendrá su declaración indagatoria en el mismo Palacio donde habría cometido estos presuntos actos irregulares. Y ojo, porque el Tribunal Constitucional ya estableció límites: Gálvez solo podría ampliar esta declaración una única vez. Es decir, Jerí tendrá pocas oportunidades para convencer al fiscal de que todo fue transparente.
Además, el Ministerio Público quiere revisar hasta el último papel: las normas internas de contratación de locadores, los procedimientos bajo el régimen FAG, todo lo que permita rastrear si hubo favoritismo o tráfico de influencias. Porque cuando investigan así de profundo, señores, es porque algo grave habrían encontrado.
MIENTRAS TANTO, EN EL CONGRESO…
Pero la Fiscalía no es el único dolor de cabeza para Jerí. En el Congreso hay un grupo de parlamentarios que quiere su cabeza y están juntando firmas para convocar un Pleno Extraordinario. El problema: Fernando Rospigliosi, titular del Parlamento, anunció que de 81 firmas presentadas solo 29 cumplirían con los requisitos formales.
¿Y qué dice el reglamento? Que se necesitan 78 firmas válidas para obligar al presidente del Congreso a convocar el pleno en máximo 15 días. Si Rospigliosi no lo hace, la pelota pasa a los vicepresidentes o al oficial mayor. Pero hay un detalle: el Congreso está en receso y Rospigliosi asegura que no existen ni los votos ni el procedimiento legal para debatir la salida de Jerí en estas condiciones.
LA PELEA POR SACARLO: ¿VACANCIA O CENSURA?
Aquí viene lo controversial: ¿cómo sacan a Jerí si finalmente deciden que debe irse? Algunos congresistas hablan de vacancia, otros de censura. Rospigliosi y varios constitucionalistas como Natale Amprimo, Ernesto Blume y Óscar Urviola dicen que solo la vacancia sería legalmente válida. Y para eso se necesitarían 87 votos de los 130 congresistas.
Los cargos contra Jerí van más allá de las contrataciones cuestionadas: reuniones secretas con empresarios chinos, inacción total frente a la inseguridad que azota al país, y un largo etcétera de irregularidades que habrían marcado su breve gestión.
«NO HAY PRUEBAS», DICE EL GOBIERNO
Pero claro, el primer ministro Ernesto Álvarez sale al frente a defender a su jefe: dice que la vacancia solo procedería si hay «delitos comprobados de extrema gravedad». Miguel Torres, de Fuerza Popular, también pone paños fríos: «Solo vamos por la vacancia si existe alguna prueba de algún delito concreto. Hasta ahora todo lo que hay son indicios».
¿Indicios? ¡Señores, si el fiscal ya abrió investigación por tráfico de influencias es porque algo sólido habría encontrado! ¿O es que acaso investigan por gusto? ¿Por persecución política? Ya conocemos ese libreto gastado.
Para la PCM y Fuerza Popular todo serían «elucubraciones sin pruebas». Pero para millones de peruanos que ven cómo funciona la política en este país, el patrón es claro: visitas privadas a Palacio seguidas de jugosas contrataciones estatales. Y si eso no huele mal, señores, entonces díganme qué es lo que huele.
El 2 de marzo se acerca. Y esta boca no se callará hasta saber toda la verdad sobre este escándalo que tiene al presidente interino con un pie afuera de Palacio.


