PolíticaPatricia Chirinos se aferra al poder: busca revertir exclusión tras irregularidades en democracia interna

Avatar photo Redacción CPD20 de enero de 2026

JEE descubre que Renovación Popular habría saltado normas electorales para favorecerla con designación directa

La congresista Patricia Chirinos Venegas se niega a aceptar su exclusión de la lista al Senado del Callao. Después de que el Jurado Electoral Especial (JEE) la sacara de la contienda por irregularidades en los procesos de democracia interna de Renovación Popular, ahora busca revertir esta decisión mediante una apelación ante el Pleno del JNE.

El JEE fue contundente al declarar improcedente la lista presentada por su partido: Renovación Popular habría excedido el límite del 20% permitido para designaciones directas, colocando a Chirinos a dedo sin respetar las elecciones primarias que la ley exige. Pero en lugar de asumir las consecuencias, la congresista y su partido salen con excusas jurídicas intentando torcer el brazo a las autoridades electorales.

Fernando Sandoval Ruiz, personero legal de Renovación Popular, presentó un recurso argumentando que el JEE habría usado «información incompleta» para su decisión. Qué conveniente descubrir esta supuesta «omisión» justo después de que los cacharan incumpliendo las normas. El argumento del partido es simple: si cuentan las 86 candidaturas nacionales en lugar de solo las del Callao, entonces sí estarían dentro del porcentaje permitido.

Señores, señoras, aquí estamos viendo un caso clásico de políticos que predican una cosa y practican otra. Renovación Popular se llena la boca hablando de renovación, democracia y transparencia, pero cuando les toca aplicar esos principios internamente, recurren al mismo dedazo de siempre para favorecer a sus elegidos.

El JEE no se anduvo con rodeos en su resolución: la lista incumple requisitos de manera integral y presenta causales de improcedencia no subsanables. Específicamente, señala dos violaciones graves: la presentación de una fórmula incompleta y el incumplimiento en la participación de elecciones primarias. En otras palabras, Chirinos llegó a encabezar esa lista sin pasar por el filtro democrático que todos los candidatos deberían cumplir.

Lo más revelador es que el JEE también dejó claro que no hay forma de arreglar este desastre. El plazo para solicitar modificaciones o reemplazos venció el 23 de diciembre de 2025, antes de que se emitiera la resolución. Pero claro, eso no detiene a Chirinos y a Renovación Popular, que ahora buscan que el Pleno del JNE les haga el favor de revertir una decisión técnicamente fundamentada.

La defensa del partido califica la exclusión como una «restricción irrazonable» a los derechos de participación política garantizados por la Constitución. Pero aquí la pregunta que deberían responder es: ¿dónde estaba ese respeto por la Constitución cuando decidieron saltarse las elecciones primarias? ¿Por qué no aplicaron esos principios democráticos desde el inicio?

Esta es la hipocresía que caracteriza a gran parte de la clase política peruana: hablar de democracia hacia afuera pero aplicar autoritarismo hacia adentro. Renovación Popular tuvo todas las oportunidades para hacer las cosas bien, para demostrar que realmente son diferentes a los partidos tradicionales. Pudieron organizar elecciones primarias transparentes donde los militantes eligieran democráticamente a sus candidatos.

Pero no, prefirieron el camino fácil: designar a dedo a Patricia Chirinos y ahora que los descubrieron, salen con interpretaciones jurídicas rebuscadas tratando de justificar lo injustificable. El mensaje que están enviando es claro: las reglas son para los demás, no para ellos.

La apelación presentada sostiene que el partido cumplió con los requisitos de interoperabilidad y transparencia. Qué interesante que hablen de transparencia cuando intentaron meter una candidata sin elecciones primarias. Qué curioso que mencionen el cumplimiento de requisitos cuando el propio JEE determinó que incumplieron normas fundamentales de democracia interna.

El Pleno del JNE ahora tiene en sus manos una decisión que va más allá del caso particular de Patricia Chirinos. Lo que está en juego es si este país va a permitir que los partidos políticos manipulen sus procesos internos con interpretaciones convenientes o si vamos a exigir que las reglas se cumplan sin excepciones.

Si el JNE acepta los argumentos de Renovación Popular y permite que Chirinos regrese a la lista, estaría sentando un precedente peligrosísimo: cualquier partido podría saltarse las elecciones primarias, exceder los límites de designaciones directas y luego salir con el cuento de que «hay que contar todas las candidaturas nacionales» para justificar sus irregularidades.

Señores, señoras, esta boca no la calla nadie para decirles lo que es evidente: Patricia Chirinos se está aferrando al poder con uñas y dientes. No le importó que su partido incumpliera las normas de democracia interna, no le importó llegar a esa lista por designación directa en lugar de ganarse el apoyo de las bases mediante elecciones primarias. Lo único que le importa es mantenerse en la política cueste lo que cueste.

Y lo más grave es que con esta actitud están traicionando el discurso que los llevó al poder. Renovación Popular llegó al Congreso vendiéndose como la alternativa frente a la política tradicional corrupta. Pero ahora demuestran que son exactamente iguales: mismas prácticas, mismos vicios, misma falta de respeto por las normas democráticas.

El JNE debe ser firme. No puede permitir que se burlen las reglas de democracia interna con argumentos jurídicos convenientes descubiertos después de ser sancionados. Las normas electorales existen para garantizar que todos los partidos jueguen limpio, y si Renovación Popular decidió no respetarlas, entonces que asuman las consecuencias.

Patricia Chirinos tuvo su oportunidad de demostrar que era diferente. Pudo exigir a su partido que realizara elecciones primarias transparentes. Pudo dar el ejemplo de respeto a la democracia interna. Pero eligió el camino fácil del dedazo, y ahora que la descubrieron, pretende victimizarse diciendo que le están restringiendo sus derechos.

No, congresista, aquí no hay restricción de derechos. Lo que hay es aplicación de la ley. Y si usted y su partido no quisieron cumplirla desde el inicio, ahora no vengan a llorar cuando las autoridades electorales hacen su trabajo. Esta es la diferencia entre quienes realmente creemos en la democracia y quienes solo la usan cuando les conviene.

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.