Renovación Popular rompe con el gobierno y anuncia que buscará tumbar a Balcázar con moción de censura
Rafael López Aliaga y su bancada acaban de prender la mecha que podría volar por los aires el gobierno de José María Balcázar. Renovación Popular declaró abiertamente que le negará el voto de confianza al gabinete liderado por Denisse Miralles y que están evaluando presentar una moción de censura para sacar del poder al actual mandatario.
La declaración de guerra llegó mediante un comunicado contundente donde la agrupación naranja no se guardó absolutamente nada. Señalaron directamente que detrás del gabinete Miralles existiría un «pacto mafioso» cocinado en las entrañas del Congreso, donde Alianza para el Progreso y Perú Libre se habrían sentado a negociar ministerios como si estuvieran jugando al monopolio político.

El detonante fue claro: el país entero esperaba ver a Hernando de Soto juramentando como premier el 24 de febrero. Pero en un giro digno de telenovela política, quien apareció en Palacio de Gobierno fue Denisse Miralles. Para Renovación Popular, esto no fue casualidad sino causalidad: el resultado de negociaciones oscuras que priorizan cuotas de poder antes que capacidad de gestión.
«No otorgaremos el voto de confianza a un gabinete creado por la repartija de un pacto mafioso», disparó sin filtro el comunicado oficial. La frase resume toda la posición de la bancada: rechazo total, sin medias tintas, sin espacio para el diálogo.
Pero la movida de López Aliaga va mucho más allá del simple «no». El partido exige que si logran sacar a Balcázar del poder vía censura, la elección del nuevo presidente de la República se haga con votación pública en el pleno del Congreso. Nada de acuerdos bajo la mesa. Quieren que cada peruano sepa exactamente cómo vota cada congresista, para que después nadie pueda lavarse las manos ni esconderse detrás de la «votación secreta».
El mensaje es claro: si van a tumbar al gobierno, lo harán a plena luz del día y con los peruanos como testigos. Accountability total. Que cada bancada se retrate públicamente y después responda ante la ciudadanía.
Lo que empezó como una juramentación sorpresa ahora se convierte en una bomba de tiempo para el Ejecutivo. Denisse Miralles asume el cargo con la espada de Damocles encima: un gabinete cuestionado desde el día uno, acusado de nacer de negociaciones políticas turbias y con una bancada importante del Congreso prometiendo hacer todo lo posible para tumbarlo.
La pregunta que todos se hacen es: ¿tendrá Renovación Popular los votos suficientes para concretar la censura? ¿O esto es solo ruido político sin consecuencias reales?
Lo único certero en medio de este caos es que el gabinete de Miralles arranca su gestión en medio de una tormenta política brutal. Y López Aliaga acaba de demostrar que no tiene intención alguna de bajar la intensidad.
La guerra está declarada. Ahora veremos quién tiene la artillería para ganarla.


