Un dominical revela cómo jóvenes afiliados a Somos Perú habrían accedido a contratos estatales sin experiencia ni documentación vigente durante la gestión de Sandra Gutiérrez
Un programa dominical habría destapado un esquema de contrataciones irregulares en el Ministerio de la Mujer que pone en evidencia cómo el Estado peruano estaría siendo repartido entre militantes de un mismo partido político. La investigación periodística habría documentado que varios jóvenes cercanos a Patricia Li, presidenta de Somos Perú, habrían obtenido órdenes de servicio sin tener la preparación, la experiencia ni siquiera la documentación básica exigida por ley.
Estos militantes, a quienes la propia Li llama públicamente sus «hijos» o «guerreros» en redes sociales y eventos partidarios, habrían ingresado al ministerio en plena gestión de Sandra Gutiérrez Cuba, quien también milita en Somos Perú. Las coincidencias políticas entre contratados y autoridades encenderían las alarmas sobre posibles actos de nepotismo político en una institución clave del Estado.
La investigación habría identificado que ninguno de estos jóvenes contaba con trayectoria previa en el sector público. Algunos ni siquiera tendrían estudios superiores registrados en la base de datos de Sunedu. Más grave aún: varios habrían recibido sus contratos antes de contar con Registro Nacional de Proveedores vigente, requisito fundamental para prestar servicios al Estado. La documentación habría sido tramitada apresuradamente días después de recibir las órdenes de servicio, lo que evidenciaría un proceso irregular desde el inicio.
Especialistas consultados por el programa dominical habrían señalado que estas prácticas no solo vulnerarían principios básicos de meritocracia y transparencia, sino que también generarían riesgos administrativos y legales para la institución. Cuando una entidad estatal contrata a personas vinculadas políticamente sin verificar el cumplimiento de requisitos mínimos, se estaría abriendo la puerta a cuestionamientos jurídicos y auditorías que podrían terminar en sanciones.
Casos documentados: contratos sin sustento
El reportaje habría puesto nombres y apellidos a esta red de contrataciones. Jean Paul Sosa Luispe, militante activo de Somos Perú, habría recibido el 17 de diciembre de 2025 una orden de servicio como auxiliar administrativo. El problema: al momento de la firma del contrato no tendría RNP activo. Recién el 30 de diciembre, casi dos semanas después, habría regularizado este documento obligatorio. Cuando periodistas lo buscaron para preguntarle sobre sus funciones en el ministerio, Sosa habría negado conocer el contrato que está registrado a su nombre en el portal de contrataciones del Estado. Además, no registraría título profesional en Sunedu ni habría trabajado antes para ninguna entidad pública.
Carlos Huamán Zamudio sería otro de los nombres en la lista. Habría actualizado su RNP el 20 de noviembre de 2025 y apenas un día después, el 21 de noviembre, habría firmado una orden de servicio por 8 mil soles en el Ministerio de la Mujer. Su última experiencia en el sector público dataría de hace casi una década: el año 2015. Al ser contactado por el equipo de reporteros, Huamán habría cortado la comunicación telefónica sin dar explicaciones.
Otro caso emblemático sería el de Laris Medina Rabanal, una joven de 24 años que habría recibido su primera orden de servicio estatal el 12 de diciembre de 2025. Medina no tendría experiencia documentada en ninguna institución pública, no registraría estudios superiores y ni siquiera contaría con RUC al momento de la contratación. A pesar de estas carencias, habría accedido a un contrato en plena administración de una ministra de su mismo partido.
Los tres casos compartirían el mismo patrón: militancia en Somos Perú, cercanía con Patricia Li, ausencia de experiencia previa en el Estado y contrataciones durante la gestión de Sandra Gutiérrez Cuba. Las fechas de emisión de contratos también serían sospechosamente cercanas entre sí, lo que sugeriría una coordinación en los procesos de contratación.
Este escándalo se produciría en un contexto político particular: Somos Perú habría aumentado su influencia en el gobierno tras la llegada a la presidencia del Consejo de Ministros de José Jerí, actual presidente del partido. Las contrataciones cuestionadas habrían ocurrido precisamente cuando este partido político estaría consolidando espacios de poder en diferentes instituciones del Ejecutivo.


