PolíticaLa visita que duró 13 horas: el vínculo entre el presidente Jerí y una joven que el Estado no puede explicar

Avatar photo Redacción CPD10 de febrero de 2026

Los documentos del Congreso exponen lo que la Presidencia preferiría que nadie viera

Hay cosas que los documentos oficiales cuentan mejor que cualquier testigo. Y en este caso, los registros de visitas del Congreso de la República hablan solos: entre octubre y diciembre de 2022, una joven llamada Ana Diburcio cruzó las puertas de la oficina del entonces congresista José Jerí exactamente 24 veces. Hoy, ese congresista es el presidente del Perú.

¿Quién es Ana Diburcio? Los 29 años que tiene no vienen acompañados de ningún título universitario ni técnico concluido, según la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu). No era asesora. No hay contrato que la vincule al despacho. No hay cargo que justifique su presencia. Sin embargo, estuvo ahí, una y otra vez, durante tres meses seguidos.

El 13 de octubre: un horario que no cuadra con ninguna reunión de trabajo

Esa fecha marca el registro más difícil de ignorar. Los documentos del Parlamento muestran que Diburcio entró al despacho de Jerí a las 9:43 de la mañana. La siguiente marca de tiempo es la salida: 10:58 de la noche. Trece horas con quince minutos dentro de esa oficina. Para ponerlo en perspectiva: un turno completo de trabajo en el Perú es de ocho horas. Esa visita superó en más de cinco horas cualquier jornada laboral ordinaria.

No fue la única visita extensa. Ese mismo mes octubre quedaron registradas reuniones de media hora, de una hora, de hasta seis horas. El patrón se repitió en noviembre y diciembre. El 2 de diciembre, los registros muestran el ingreso de Diburcio a las 10:38 de la mañana. La hora de salida, sencillamente, nunca se anotó.

Una relación que dejó huella en las redes sociales

Pero los documentos del Congreso no son la única evidencia. También se rastreó la actividad digital del hoy mandatario. En noviembre de 2021 — antes incluso de que comenzaran las visitas registradas — Jerí dejó un comentario en una fotografía de Diburcio en Instagram. Una sola palabra: «Decide». Junto a ella, el emoticono de unos ojos en forma de corazón. Además, el presidente habría reaccionado reiteradamente a las publicaciones de la joven en esa red social a lo largo del tiempo.

«No doy información de mi vida privada»

Consultada sobre el tema en el marco de su derecho a réplica, Diburcio respondió. Explicó que conoció a Jerí mientras apoyaba al partido político en época de campaña. «Ahí conocí al ahora presidente José Jerí», dijo textualmente. Sobre todo lo demás — las 24 visitas, las horas, los registros — fue inflexible: no habla de su vida privada con desconocidos, especialmente, según aclaró, porque actualmente no se encuentra en el Perú.

El problema con esa respuesta es uno solo: los registros de visitas del Congreso no son vida privada. Son documentos del Estado, financiados por los impuestos de todos los peruanos, que dan cuenta del uso de instalaciones públicas. Y esos documentos están ahí, disponibles, diciéndolo todo.

La Presidencia de la República no ha emitido ningún pronunciamiento al respecto.

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