La parlamentaria no agrupada rechaza acusaciones de violencia durante operativo tributario y anuncia que esperará investigación de la Comisión de Ética para demostrar su inocencia
Una nueva controversia envuelve a la congresista Kira Alcarraz, quien ahora enfrenta una denuncia policial por supuestamente atacar físicamente a un servidor del Servicio de Administración Tributaria (SAT). El incidente habría ocurrido en enero durante un operativo de cobro de deudas tributarias en San Juan de Miraflores, donde la legisladora viajaba como pasajera en un vehículo intervenido.
Ante los medios de comunicación, Alcarraz negó tajantemente las acusaciones y ofreció su versión de los hechos: «Jamás lo he golpeado, eso es mentira. En las imágenes hay que verlo bien, mi amor. El señor sube la cámara y yo lo que hago es bajarle la cámara, no golpearlo. Él me va a tener que probar más bien en qué momento lo he agredido, en qué momento lo he golpeado», expresó con firmeza la parlamentaria.
La congresista no agrupada se mostró dispuesta a enfrentar cualquier investigación que se abra en su contra. «Quienes pasan a Ética tienen que ser investigados y ahí es donde van a determinar pues si es culpable o no es culpable», manifestó Alcarraz, quien además defendió su estilo de comunicación: «Ustedes la mayoría me conoce al menos 4 años y saben cuál es mi forma de hablar. Nunca les he faltado el respeto, siempre ha sido coloquialmente».
Versión del trabajador del SAT
El trabajador del SAT presentó una denuncia formal ante la Policía Nacional en la que narra una situación completamente diferente. Según el documento policial al que tuvo acceso RPP, el servidor público se encontraba realizando un operativo rutinario para capturar un vehículo con orden de embargo por deudas tributarias pendientes.
En ese momento, la congresista Alcarraz, quien iba como acompañante en el automóvil intervenido, habría comenzado a cuestionar agresivamente el procedimiento, argumentando que la deuda no le correspondía a ella. La situación habría escalado cuando la parlamentaria se acercó al trabajador mientras éste documentaba la intervención con su teléfono celular.
Según la versión del denunciante, la legisladora le habría arrebatado violentamente el dispositivo móvil y posteriormente lo habría abofeteado. El caso ahora está en manos de las autoridades policiales y podría derivar en una investigación formal por parte de la Comisión de Ética del Congreso de la República.
La congresista Alcarraz insiste en que las imágenes del incidente demostrarán que ella únicamente intentó bajar la cámara del celular y que nunca ejerció violencia física contra el trabajador del SAT. Mientras tanto, el caso sigue su curso legal y se espera que la Comisión de Ética determine si hubo o no una falta por parte de la parlamentaria.


