El mandatario interino defiende ante Fiscalización sus cenas no oficiales y visitas a comercios como parte de su «vida cotidiana»
El presidente José Jerí compareció este miércoles 21 de enero ante la Comisión de Fiscalización del Congreso para responder por sus encuentros privados con el empresario chino Zhihua Yang, reuniones que no aparecieron en ninguna agenda oficial y que han generado serios cuestionamientos sobre la transparencia de su gestión. Desde el inicio, el mandatario adoptó una postura defensiva y confrontacional, rechazando cualquier señalamiento de irregularidad.
Durante su extensa intervención frente a los parlamentarios, Jerí insistió en que las actividades cuestionadas serían simplemente parte de su rutina diaria, las cuales habrían sido «distorsionadas maliciosamente» con fines políticos. El presidente sostuvo que existe una campaña coordinada para desestabilizarlo en medio de un año electoral.
«No seré un presidente tradicional»
El jefe de Estado dejó claro que no piensa cambiar su forma de ejercer el poder, defendiendo su derecho a mantener contacto directo con la población sin las restricciones protocolares tradicionales. «No voy a ser un presidente tradicional, no me voy a encapsular en cuatro paredes», sentenció ante los congresistas.
Jerí argumentó que su presencia en restaurantes, tiendas o acompañando operativos policiales no debería considerarse irregular. «Los cargos no definen a las personas y los cargos tampoco tienen que limitar la naturaleza de las personas», afirmó, comparando los cuestionamientos contra él con las críticas que recibiría un mandatario por participar en requisas carcelarias.
El presidente fue enfático al asegurar: «Yo nunca me he escondido para hacer las cosas que siempre he hecho en mi vida», dejando entrever que mantendría este comportamiento sin importar las observaciones del Congreso o la prensa.
Las cenas no registradas que generan dudas
El punto central de la citación fue la cena del 26 de diciembre en un chifa ubicado en el distrito de San Luis, establecimiento que pertenecería al empresario Zhihua Yang. Según Jerí, este encuentro no habría sido planificado y se habría dado después de realizar inspecciones sorpresivas, estando acompañado por el ministro del Interior y su escolta presidencial.
«Yo no le he mentido al país. Yo no he hecho ningún acto irregular o de contenido ilícito en esa cena», declaró tajantemente el presidente. Explicó que se habría tratado de una reunión privada fuera de Palacio de Gobierno, en horario nocturno, donde además del dueño del local solo habría estado presente el personal de atención.
Sin embargo, el mandatario cuestionó la forma en que se habría filtrado el video de dicha reunión y la ausencia de otras grabaciones que, según él, demostrarían un patrón de comportamiento similar. «¿Por qué mostrar un video y no los demás sobre un mismo hecho o un mismo patrón de comportamiento?», preguntó de manera retórica.
Tres visitas más al mismo restaurante
En un giro inesperado, José Jerí reveló que además de la cena del 26 de diciembre, habría visitado el mismo chifa en dos ocasiones previas: los días 3 y 9 de diciembre. Asimismo, confirmó haber almorzado en el establecimiento después de una actividad protocolar realizada en el Pentagonito.
Sobre el contenido de las conversaciones mantenidas durante la cena del 26 de diciembre, el presidente indicó que habrían sido temas circunstanciales, mencionando específicamente que se habló del Día de la Amistad Perú-China, evento programado para el 1 de febrero.
Jerí también abordó su visita a la tienda Market Capón del 6 de diciembre, explicando que habría acudido para realizar compras personales. «He ido a comprar caramelos, cuadros y otras cosas», detalló, asegurando que esta sería una costumbre que mantendría desde mucho antes de llegar a la Presidencia.
Para el mandatario, todos estos hechos habrían sido «distorsionados maliciosamente» con el objetivo de generar sospechas infundadas y crear un ambiente de inestabilidad política en el país.
Abogado del empresario revela comunicaciones
Mientras Jerí defendía la naturaleza «casual» de sus encuentros, el abogado del empresario Zhihua Yang, identificado como Elio Riera, habría declarado públicamente que el presidente interino buscó con insistencia reunirse con su cliente. Según el letrado, existirían «WhatsApps y comunicaciones» que lo demostrarían, aunque negó que se hubieran ofrecido favores irregulares o parlamentarios.
Esta revelación contrasta directamente con la versión del presidente, quien sostiene que las reuniones habrían sido espontáneas y sin agenda previa.
«El que nada debe, nada teme»
Al finalizar su intervención, José Jerí reconoció haber cometido un error en la forma en que habría ingresado al restaurante, por lo cual ofreció disculpas públicas. No obstante, reiteró su total disposición para colaborar con la Fiscalía y participar en todas las diligencias necesarias.
«El que nada debe, nada teme», concluyó el mandatario, reafirmando que continuaría ejerciendo la Presidencia con la misma apertura que, según sus palabras, habría caracterizado toda su trayectoria política.
La comparecencia de Jerí se produce en un contexto particularmente delicado, con investigaciones preliminares en curso y a pocos meses de las elecciones generales, lo que aumenta la presión sobre su permanencia en el cargo. El caso, conocido popularmente como «Chifagate», continúa generando reacciones encontradas en la opinión pública, mientras los cuestionamientos sobre la transparencia de su gestión siguen en aumento.


