El director de comunicaciones del Mininter omitió deliberadamente su vínculo con el presunto encubrimiento de la exfiscal de la Nación
El ministro del Interior, José Zapata Morante, enfrenta una acusación constitucional ante el Congreso de la República por presunta falsedad ideológica. El escándalo estalló cuando se reveló que autorizó la contratación de Hamilton Ponce Domínguez como director general de comunicación social e imagen del ministerio, pese a que este omitió información clave en su hoja de vida: su participación como testigo en el caso contra Patricia Benavides por presuntamente liderar una organización criminal desde la Fiscalía de la Nación.
La denuncia fue presentada por el ciudadano Ysidro Apolinar Neyra Gaitán ante la Comisión de Defensa del Congreso, presidida por la congresista Karol Paredes (Avanza País), y ante la Comisión de Fiscalización que lidera Elvis Vergara (Acción Popular). El documento, al que accedió Infobae Perú, detalla cómo Ponce Domínguez habría ocultado deliberadamente su pasado laboral en el Ministerio Público durante la gestión de Benavides en 2024.
El funcionario fantasma que nadie debía conocer
Hamilton Ponce asumió su cargo en el Mininter el pasado 25 de marzo, pero en su declaración jurada no consignó que trabajó como Gerente de Imagen de la Fiscalía de la Nación bajo las órdenes directas de Patricia Benavides. Esta omisión no es un simple «olvido administrativo»: Ponce está vinculado como testigo clave en la investigación contra la exfiscal por el presunto uso de recursos públicos para proteger a su hermana, la jueza Enma Benavides, acusada de presuntamente recibir sobornos para liberar narcotraficantes.
Según la acusación, el ministro Zapata no solo habría autorizado la contratación de Ponce conociendo su pasado comprometedor, sino que habría tenido pleno conocimiento de que el funcionario omitió consignar una denuncia penal en la que se encuentra incluido como parte de un proceso que se sigue ante el Ministerio Público.
Las declaraciones que Ponce quería ocultar
En febrero de 2024, Hamilton Ponce declaró ante la Fiscalía como testigo en el caso contra Patricia Benavides. Sus revelaciones fueron devastadoras para la entonces fiscal de la Nación. El periodista Alonso Ramos, de Ocurre Ahora, difundió en marzo de ese año el contenido explosivo de estas declaraciones.
Ponce afirmó que Benavides, en su condición de fiscal de la Nación, habría dispuesto que sus asesores, personal del área de imagen y fiscales de diferentes niveles realizaran labores ajenas a sus cargos e incluso fuera de la institución en horario de trabajo. Todo, presuntamente, para encubrir a su hermana Enma Benavides.
El testimonio más grave: Benavides le habría manifestado personalmente que el abogado Roy Gates sería el «vocero» que declararía ante los medios de comunicación para defender a su hermana, y le habría ordenado coordinar las entrevistas. Ponce admitió haber coordinado cuatro entrevistas para Gates siguiendo instrucciones directas de la exfiscal.
La excusa que no convence a nadie
Infobae Perú contactó con Hamilton Ponce, quien aseguró desconocer la denuncia en su contra y la del ministro Zapata. Su justificación para ocultar su experiencia en el Ministerio Público roza lo absurdo: no registró ese trabajo porque «no cuenta con la constancia laboral por parte de la Fiscalía».
El funcionario intentó minimizar el escándalo argumentando que su experiencia laboral «se encuentra fácilmente en Google», como si eso justificara mentir en una declaración jurada ante el Estado peruano. Ponce indicó que buscará «regularizar la documentación necesaria» para incluir su paso por la Fiscalía en su hoja de vida, pero el daño ya está hecho.
Un ministro bajo la lupa del Congreso
La denuncia contra José Zapata Morante y Hamilton Ponce pide a las comisiones congresuales que «dispongan el inicio de las indagaciones pertinentes» contra ambos funcionarios. El texto presentado por Neyra Gaitán también solicita que se evalúe «su falta de ética profesional como funcionarios públicos».
En conversación con Infobae, el denunciante explicó que no conoce personalmente a Hamilton Ponce y que presentó la acusación como un ciudadano preocupado por la transparencia: «Soy un ciudadano que siempre está interesado en estos temas y siempre me estoy informando a través de los medios. Entonces dije: ‘Probablemente aquí haya un tema’. Entonces verifiqué en el Ministerio Público y sí, había un proceso en el que el señor Ponce estaba involucrado».
El vínculo maldito con Patricia Benavides
Este escándalo vuelve a poner en el centro de la discusión pública el caso de Patricia Benavides, quien enfrenta investigaciones por presuntamente haber utilizado los recursos y el poder del Ministerio Público para proteger a su hermana Enma Benavides. La jueza fue acusada de presuntamente recibir sobornos a cambio de liberar a narcotraficantes, uno de los casos de corrupción más graves del sistema de justicia peruano.
La pregunta que nadie en el Gobierno quiere responder es: ¿Por qué el ministro del Interior contrató a un funcionario directamente vinculado con una presunta red de encubrimiento? ¿Qué más estaría ocultando José Zapata sobre su relación con los actores del escándalo Benavides?
¿Falsedad ideológica o complicidad deliberada?
La acusación por presunta falsedad ideológica es solo la punta del iceberg. Si se comprueba que el ministro Zapata tuvo conocimiento del pasado de Hamilton Ponce y aun así autorizó su contratación, estaríamos frente a un caso de complicidad para ocultar información relevante que debió ser transparente ante la ciudadanía.
El Congreso tiene ahora la responsabilidad de investigar a fondo este caso y determinar si el ministro del Interior y su funcionario habrían cometido un delito contra la fe pública. La ciudadanía peruana merece saber la verdad sobre quiénes están manejando las instituciones que deberían garantizar nuestra seguridad.
Esta boca no la calla nadie.


