El mandatario permitió la revisión del secreto de sus comunicaciones tras cuatro horas de intenso interrogatorio fiscal por el escándalo de las reuniones clandestinas
¡Señores! Lo que debió ser una simple aclaración terminó en una sesión de cuatro horas donde el presidente José Jerí Oré tuvo que responder cerca de 30 preguntas sobre sus encuentros secretos con empresarios chinos. Y como si eso fuera poco, ahora el mandatario autorizo que revisen hasta sus llamadas telefónicas.
El fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez Villegas, confirmó este viernes que José Jerí presto su consentimiento para el levantamiento del secreto de sus comunicaciones. La decisión se conoció después del extenso interrogatorio realizado en Palacio de Gobierno, que se prolongó desde las 8:37 de la mañana hasta casi la una de la tarde.
¿Qué tanto tendrá que ocultar el presidente como para que una investigación llegue hasta este punto? Las reuniones no registradas con los empresarios chinos Zhihua Yang y Ji Wu Xiaodong habrían abierto una caja de Pandora que ahora obliga al jefe de Estado a mostrar incluso sus comunicaciones privadas.
Según declaró el fiscal Gálvez tras abandonar la sede del Ejecutivo, el presidente no solo respondió todas las interrogantes planteadas por la fiscalía y la Procuraduría, sino que además presentará un documento formal autorizando esta diligencia. Más aún, el propio Jerí Oré solicitará el reporte completo de las llamadas realizadas desde los números telefónicos que estuvo utilizando.
«Ha respondido todas las preguntas que se le han hecho, tanto de la fiscalía como de la Procuraduría. Además, ha prestado su consentimiento para que se le levante el secreto de sus comunicaciones y va a presentar el escrito correspondiente autorizándonos; además, ya consta en su declaración», señaló Gálvez Villegas ante los medios de comunicación.
El titular interino del Ministerio Público fue enfático al aclarar que durante el interrogatorio no se solicitó material audiovisual al mandatario, pues esa facultad corresponde exclusivamente a la fiscalía y no requiere autorización presidencial. Sin embargo, el hecho de que se revisen las comunicaciones telefónicas marca un precedente en esta investigación preliminar.
La fiscalía dividió las responsabilidades de la investigación según el nivel de aforamiento de los involucrados. Mientras que José Jerí Oré es investigado directamente por la Fiscalía de la Nación debido a su condición de presidente, los empresarios chinos Zhihua Yang y Ji Wu Xiaodong estarían siendo indagados por una fiscalía provincial por separado.
«En la Fiscalía de la Nación solo investigamos a los aforados, en este caso solo al señor presidente de la república; sin embargo, en la fiscalía provincial están investigando a los demás ciudadanos que han participado en los hechos materia de investigación», explicó el fiscal Gálvez.
El funcionario garantizó que el Ministerio Público realizará todas las diligencias necesarias respetando las normas establecidas por el Tribunal Constitucional. Si fuera necesario ampliar la declaración del presidente en el futuro, esto se haría cumpliendo el protocolo constitucional correspondiente, aunque no precisó cuándo podría ocurrir.
«Con la autorización del señor presidente, que nos ha autorizado a levantar el secreto de sus comunicaciones, además él mismo va a solicitar el reporte de sus llamadas de los números telefónicos que ha venido utilizando y nos lo va hacer llegar. Eso no está prohibido», remarcó Tomás Gálvez.
Este caso habría iniciado cuando se revelaron los encuentros entre el presidente y los empresarios asiáticos, encuentros que no habrían sido incluidos en la agenda oficial de Palacio de Gobierno. La falta de transparencia en estos contactos habría generado sospechas sobre los verdaderos motivos de estas reuniones y sus posibles implicaciones para el país.
¿Hasta cuándo seguiremos viendo a nuestras autoridades envueltas en investigaciones por reuniones clandestinas? ¿Cuántas llamadas telefónicas más tendrán que revisarse para que conozcamos la verdad completa? El pueblo merece respuestas claras y no más excusas.


