GobiernoGobierno de Jerí cancela llegada de buque militar chino al Callao tras presión política y crisis sanitaria

Avatar photo Redacción CPD30 de enero de 2026

Minsa advierte que dengue, influenza y desastres climáticos exigen toda la capacidad del sector salud, mientras cuestionamientos por vínculos con empresarios chinos habrían forzado la decisión

En una decisión de último momento que levanta sospechas, el presidente interino José Jerí ordenó retirar del Congreso la autorización para que un buque hospital de la Armada china ingrese al puerto del Callao. La embarcación militar, junto a un helicóptero, tenía programado llegar entre el 15 y 22 de febrero, pero el Gobierno frenó todo a través de un oficio enviado al Parlamento. ¿Las razones? Un cóctel explosivo de emergencias sanitarias y presión política que habría obligado al Ejecutivo a dar marcha atrás.

El documento oficial que cancela la visita lleva las firmas de Jerí Oré y del premier Ernesto Julio Álvarez Miranda, y fue dirigido al primer vicepresidente del Congreso, Fernando Miguel Rospigliosi Capurro, quien asumió temporalmente la conducción del Parlamento. En el texto, el Ejecutivo justifica su retroceso señalando que fue el Ministerio de Defensa quien expuso «razones técnicas» en plena sesión del Consejo de Ministros. Traducción: hubo reunión de emergencia y decidieron frenar todo antes de que la controversia crezca más.

Según el comunicado oficial, la cancelación responde a una «reevaluación del escenario interno» y a la urgencia de «priorizar otros frentes de atención del Estado». Palabras elegantes para decir que el panorama se complicó y que el Gobierno prefirió evitar más problemas antes de que la situación estalle por completo.

La carta bomba del Ministerio de Salud

Pero detrás de las «razones técnicas» hay un documento que lo dice todo. El Ministerio de Salud envió un oficio al director de Cooperación Internacional de Cancillería, César Jordán Palomino, donde la Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública suelta la verdad sin filtros: el país está al borde del colapso sanitario y no hay personal ni recursos para andar recibiendo buques extranjeros.

¿Qué está pasando exactamente? El Minsa enumera la tormenta perfecta: brotes de dengue que golpean varias regiones, casos de influenza virus A subtipo H3N2 disparándose al punto de exigir vacunación masiva, y para rematar, lluvias torrenciales que destrozan carreteras y dejan comunidades aisladas sin acceso a servicios básicos de salud. El sistema sanitario está operando al límite, señores.

La conclusión del sector Salud es contundente: enfrentan tres crisis simultáneas que demandan concentrar todas las capacidades institucionales. Su recomendación fue clara como el agua: postergar la llegada del buque chino hasta que la situación epidemiológica y climática esté controlada. Recibir ahora una embarcación extranjera representaría un riesgo adicional que el sistema de salud simplemente no puede asumir.

El factor político que no se puede ignorar

Ahora bien, señores, aquí viene la parte que el Gobierno quisiera que olvidemos: esta decisión llega justo cuando los cuestionamientos por la cercanía del Ejecutivo con empresarios chinos están en su punto más alto. Lo que se vendió como una simple «visita humanitaria de cooperación internacional» ahora luce sospechosamente como un movimiento político mal calculado.

¿Casualidad que el proyecto se retire cuando la presión mediática y política arrecia? ¿Casualidad que el Minsa presente su informe justo en este momento? Las piezas del rompecabezas empiezan a encajar, y el panorama no favorece al Gobierno de Jerí.

Lo más preocupante es que el Ejecutivo guarda silencio sobre el futuro de esta iniciativa. No hay claridad sobre si intentarán traer el buque nuevamente cuando las emergencias sanitarias se superen, si es que eso ocurre. Mientras tanto, la fecha del 15 al 22 de febrero quedó descartada, y con ella, muchas preguntas sin responder sobre las verdaderas intenciones detrás de esta visita militar que nunca fue.

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