GobiernoChina revela que organizó el Día de la Amistad con el Ministerio de Cultura y nunca coordinó con empresarios

Avatar photo Redacción CPD31 de enero de 2026

El país asiático desmiente al presidente: la celebración oficial del 1 de febrero siguió protocolos diplomáticos formales, mientras el mandatario admitía reuniones encapuchadas en chifas

La mentira tiene patas cortas, y esta semana le quedó demostrado al presidente José Jerí. La Embajada de China en el Perú salió a desmentirlo públicamente ayer viernes, dejando en claro que las coordinaciones para el Día de la Amistad Perú-China jamás pasaron por reuniones privadas con empresarios, sino que siguieron los canales diplomáticos oficiales con el Ministerio de Cultura.

El golpe a la credibilidad presidencial fue contundente. A través de sus plataformas digitales, la misión diplomática china explicó que el evento programado para mañana domingo 1 de febrero se viene preparando desde hace meses mediante trabajo conjunto con las autoridades culturales peruanas, desbaratando así el argumento que Jerí utilizó para justificar su polémica reunión nocturna con el empresario Zhihua Yang.

El comunicado de la Embajada no dejó espacio para ambigüedades: el Congreso peruano declaró esta fecha como Día de la Confraternidad Peruano-China en 2024, y este 2026 marca la segunda celebración oficial, organizada enteramente bajo protocolos institucionales formales.

¿Y qué habrá ese día? Una feria tradicional del Año Nuevo Chino montada en la explanada del Ministerio de Cultura, abierta para todo el público desde las 10 de la mañana. Nada que ver con las supuestas actividades «especiales» que Jerí prometió realizar en Palacio de Gobierno.

Recordemos que el mandatario, en su desesperación por justificar el escándalo, publicó el 11 de enero en su cuenta de X que la reunión en el chifa habría servido para planear eventos «diferentes» en la sede del Ejecutivo, con invitados confirmados y una «lógica» distinta. Pero la realidad desmontó esa narrativa: China nunca coordinó nada con él para ese propósito.

El presidente y su festival de contradicciones

¿Pero esto terminó ahí? Para nada. Jerí protagonizó un verdadero espectáculo de versiones contradictorias que haría sonrojar a cualquiera. Primero intentó vender la historia del «encuentro protocolar» para coordinar eventos oficiales. Cuando eso no convenció a nadie, sacó un video a las 3 de la madrugada admitiendo lo obvio: sí, se reunió con Zhihua Yang, pero supuestamente fue algo casual, en un horario «prudente», en el local de un tal «señor Johnny» al que conoce desde hace años.

Ah, y de paso invitó al ministro del Interior, Vicente Tiburcio, junto a su escolta. Todo muy normal para una cena «casual», ¿no? Señores, ¿acaso nos toman por ingenuos?

Lo preocupante es que esta no sería la única vez que el empresario chino habría tenido acceso privilegiado al círculo de poder presidencial. Los registros oficiales de Palacio de Gobierno hablan por sí solos.

Tres visitas oficiales que levantan sospechas

El sistema de control de visitas de Palacio de Gobierno revela datos que deberían alarmarnos a todos. Entre diciembre del 2025 y enero del 2026, Zhihua Yang ingresó formalmente al centro del poder político peruano en tres ocasiones. Y no para saludar de lejos, sino con citas agendadas como «reuniones de trabajo» con funcionarias estratégicas del área de comunicaciones presidencial.

La primera vez fue el 12 de diciembre del 2025. Ese día tuvo una reunión con Mirelia Liz Cano Gutiérrez, quien forma parte de la Subsecretaría de Comunicación Estratégica e Imagen Institucional. ¿Qué estaría conversando un empresario privado con alguien encargado de manejar la imagen del presidente?

Las otras dos visitas ocurrieron el 29 de diciembre del 2025 y el 5 de enero del 2026. En ambas ocasiones fue recibido por Johanna Ocampo Santos de Velachaga, otra funcionaria de la Secretaría de Comunicación Estratégica y Prensa. Todas estas reuniones quedaron formalmente registradas en horario laboral.

Entonces, compatriotas, ¿nos están diciendo que un empresario privado necesita reunirse tres veces con el área de comunicaciones de la Presidencia? ¿Para qué? ¿Para aprender a redactar comunicados? Por favor, señores, ¡no nos subestimen!

El empresario que pide favores mientras cena con el presidente

Y aquí viene lo más sospechoso del asunto. Mientras Zhihua Yang visitaba Palacio y cenaba con el presidente encapuchado, su empresa, Hidroeléctrica América, estaba tocando puertas en el Ministerio de Energía y Minas. ¿El pedido? Que le extiendan el plazo para arrancar las operaciones de la estación Pachachaca 2 en Apurímac, que debería estar funcionando desde el primero de mayo de este año.

¿Coincidencia? ¡Ya basta de tomarnos por tontos! Un empresario que tiene solicitudes pendientes ante el Estado no debería estar teniendo acceso privilegiado al presidente de la República. Eso se llama conflicto de intereses en cualquier país medianamente serio.

Lo curioso es que apenas estalló el escándalo del «chifagate», el Minem decidió rechazar la solicitud de prórroga para el proyecto Pachachaca 2. Demasiado tarde para lavar culpas, señores del gobierno.

La Fiscalía ya interrogó al presidente

La gravedad del asunto ya trascendió las redes sociales y los noticieros. Ayer viernes, el fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez, cruzó las puertas de Palacio de Gobierno para interrogar directamente al presidente José Jerí. El motivo: las reuniones que habría sostenido con los empresarios chinos Zhihua Yang y Ji Wu Xiaodong.

La sesión duró más de tres horas. Según el propio fiscal Gálvez, el mandatario respondió «alrededor de 30 preguntas» y contestó «todas» las interrogantes formuladas. Además, Jerí autorizó que se levante el secreto de sus comunicaciones, según confirmó el fiscal.

La investigación preliminar ya está en marcha, y los delitos que se están evaluando no son ningún chiste: patrocinio ilegal de intereses particulares y tráfico de influencias en agravio del Estado peruano. Delitos que, si se comprueban, tendrían consecuencias constitucionales graves.

Curiosamente, mientras Jerí era interrogado al interior de Palacio de Gobierno, la Embajada de China publicó su comunicado oficial desmintiéndolo. Una coincidencia que no pasa desapercibida.

La investigación preliminar ya está en marcha, y los delitos que se están evaluando no son ningún chiste: patrocinio ilegal de intereses particulares y tráfico de influencias en agravio del Estado peruano. Delitos que, si se comprueban, tendrían consecuencias constitucionales graves.

Curiosamente, mientras Jerí era interrogado al interior de Palacio de Gobierno, la Embajada de China publicó su comunicado oficial desmintiéndolo. Una coincidencia que no pasa desapercibida.

Ahora el fiscal Gálvez deberá evaluar si hay elementos suficientes para continuar con la investigación. Si encuentra indicios reveladores del delito, tendría que suspender la investigación hasta que culmine el mandato presidencial en julio de 2026. Si no encuentra elementos suficientes, podría archivar el caso, aunque si surgen nuevos indicios, la investigación puede reabrirse.

Mientras tanto, la Embajada de China dejó las cosas clarísimas: ellos trabajaron con el Ministerio de Cultura siguiendo todos los protocolos diplomáticos establecidos. No hubo reuniones clandestinas, no hubo chifas, no hubo empresarios de por medio. La feria oficial del Año Nuevo Chino se realizará mañana domingo en la explanada del Ministerio de Cultura, abierta a todo el público desde las 10 de la mañana.

Las excusas de Jerí se caen una tras otra. Las contradicciones se acumulan. Y la pregunta que todos nos hacemos es: ¿qué más nos está ocultando el presidente? Porque si mintió sobre algo tan sencillo como la organización de un día festivo, ¿en qué más nos habrá mentido?

Esta boca no la calla nadie, y seguiremos destapando la verdad que otros medios prefieren ignorar.

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.