El fiscal cuestionó la decisión del interino de la Fiscalía de la Nación de desmantelar el equipo que investigó casos de corrupción de alto impacto
El fiscal José Domingo Pérez, exintegrante del Equipo Especial Lava Jato, se pronunció públicamente tras la oficialización del cierre de este grupo de investigación, una decisión tomada por el fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez.
En sus declaraciones públicas, Pérez Gómez calificó a Gálvez como «el hombre fuerte interino de la Fiscalía de la Nación» y cuestionó la forma en que se habría tomado la decisión de disolver el equipo especializado.
«Hoy por hoy, la más alta autoridad de los fiscales en el Perú ostenta su poder y cual emperador alardea de cómo el Equipo Especial del caso Lava Jato depende de su voluntad, arrogándose la prerrogativa de decidir si merece caer o sobrevivir», señaló el fiscal en un comunicado escrito.
Pérez Gómez también indicó que Gálvez habría envuelto su decisión con «expresiones de hostilidad y revancha» contra los fiscales que conformaban el caso Lava Jato.
Declaraciones sobre el trabajo del equipo
En entrevista con medios de comunicación, José Domingo Pérez advirtió que el cierre del Equipo Especial Lava Jato afectaría los procesos judiciales que actualmente se encuentran en curso en el Poder Judicial.
El fiscal también cuestionó que Tomás Gálvez critique públicamente el trabajo del equipo, mientras que en la resolución oficial que sustenta la disolución del grupo no se expondrían esos mismos argumentos de manera formal.
Cuando fue consultado sobre las críticas de Gálvez hacia su trabajo, Pérez evitó responder de manera directa: «No quiero descender a ese nivel de entrar en dimes y diretes con quien no corresponde, porque él representa a la institución. Por el contrario, me reafirmo en que el caso Lava Jato ha logrado resultados históricos para nuestro país: expresidentes condenados, juzgamientos en curso».
Adicionalmente, Pérez observó que se designó a Germán Juárez Atoche al mando de la Fiscalía de Lavado de Activos, quien formó parte del Equipo Especial y trabajó junto a Rafael Vela y al propio Pérez Gómez. El fiscal cuestionó esta aparente contradicción entre las críticas al equipo y el nombramiento de uno de sus integrantes en un cargo de dirección.
Defensa del trabajo realizado
José Domingo Pérez defendió la labor realizada por el Equipo Especial Lava Jato, al que describió como «un ejemplo de irrupción» debido a que «la élite peruana se vio involucrada en investigaciones sobre pagos de millonarios sobornos o financiamiento de sus campañas políticas con dinero ilícito».
Según Pérez, «la magnitud de las revelaciones y las investigaciones del Equipo Especial Lava Jato convergieron, dando lugar a lo inimaginable: los adversarios políticos de antaño —y sus herederos— se unieron bajo un mismo propósito: tumbarse el caso Lava Jato y, de este modo, restituir el menoscabado privilegio de la impunidad para los políticos y grandes empresarios».
El fiscal recordó los ataques que habría recibido durante el desarrollo de las investigaciones. Mencionó la presencia de «fanáticos asalariados» que lo habrían difamado con carteles en los exteriores del Ministerio Público, así como campañas que calificó de «agresivas» y «voraces» con narrativas sobre supuestos favorecimientos indebidos a Odebrecht.
«La insistente narrativa de la posverdad logró instalar realidades paralelas y profundamente distorsionadas en el país, estigmatizando a los fiscales con las etiquetas de terroristas, traidores a la patria, corruptos, entre otras barbaridades», manifestó Pérez en su comunicado.
Situación actual de los fiscales
José Domingo Pérez consideró que el cierre del Equipo Especial Lava Jato «constituye solo una primera etapa» y que los ataques contra él y contra Rafael Vela no se detendrían. Pese a que enfrenta un proceso en la Autoridad Nacional de Control del Ministerio Público por brindar declaraciones sin autorización, el magistrado se mostró optimista respecto a su retorno a la plaza de fiscal provincial que ocupaba anteriormente.
El fiscal Pérez no aparece mencionado de manera individual en la resolución que oficializa el cierre, aunque el documento sí dispone la conclusión de la incorporación de los fiscales provinciales al Equipo Especial Lava Jato. Según el texto, los fiscales que integraban el equipo serían redistribuidos a la Primera o Segunda Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada en Delitos de Lavado de Activos, sin que se precise el despacho específico ni los expedientes que quedarían a su cargo.
En el caso de Rafael Vela Barba, la situación es diferente. La resolución menciona expresamente su nombre y da por concluida su designación como coordinador del Equipo Especial Lava Jato, cargo desde el cual dirigía la estrategia y articulación de las investigaciones. La medida no implica su salida del Ministerio Público ni una modificación de su condición como fiscal superior. El documento establece que continuará desempeñándose en las Fiscalías Superiores Nacionales Especializadas en Delitos de Lavado de Activos, aunque sin asignarle un despacho específico ni detallar la carga procesal que asumiría.


