FiscalíaDe interino a titular: Tomás Gálvez se queda con el poder total como Fiscal de la Nación

Avatar photo Redacción CPD23 de marzo de 2026

Era el fiscal provisional que desmanteló Lava Jato, y ahora con solo tres votos lo hicieron titular hasta 2029. El experimento se convirtió en permanente

Señores y señoras, Tomás Aladino Gálvez ya no es solo el interino. Lo acaban de hacer titular. El fiscal provisional que estuvo manejando el Ministerio Público desde septiembre de 2025 ahora tiene el poder absoluto hasta 2029, con opción de quedarse dos años más. ¿Cómo lo logró? Con tres votos. Solo tres. El mínimo indispensable para ganar.

Dos fiscales votaron en contra. Dos dijeron NO. Dos que probablemente vieron lo que hizo durante su gestión como interino. Pero no importó. Con tres alcanzaba y así quedó: el hombre que durante su periodo provisional desmanteló las investigaciones más importantes ahora se consolida en el cargo de manera definitiva.

Después de que la Junta Nacional de Justicia confirmara la destitución de Delia Espinoza, alguien tenía que convocar a elecciones. ¿Y quién convocó? El mismo Gálvez, que era el interino. Convocó, votó y ganó. El que estaba de paso se quedó para siempre. Todo en uno. ¿Les parece normal? A nosotros tampoco.

La Junta se reunió, hicieron su votación interna entre los cinco fiscales supremos, y listo. No hubo consenso, no hubo unanimidad, no hubo nada que se parezca a un acuerdo institucional sólido. Ganó por un voto de diferencia y punto. Así funciona esto, señores y señoras.

La Junta se reunió, hicieron su votación interna entre los cinco fiscales supremos, y listo. No hubo consenso, no hubo unanimidad, no hubo nada que se parezca a un acuerdo institucional sólido. Ganó por un voto de diferencia y punto. Así funciona esto, señores y señoras.

LO QUE HIZO COMO INTERINO: POR ESO AHORA ES TITULAR

Hablemos claro sobre quién es este señor y qué hizo durante su gestión provisional. Porque cuando le dieron el poder de manera temporal, mostró exactamente de qué es capaz. Y ahora que lo vieron en acción, decidieron dejarlo de manera permanente.

Tomás Gálvez llegó al Ministerio Público como interino en septiembre de 2025, cuando Delia Espinoza fue destituida. Le dieron el cargo de manera provisional. ¿Y qué hizo con ese poder temporal? Todo lo que muchos temían.

Primero: desapareció cuatro equipos especiales de investigación. Cuatro. Entre ellos, el más importante de todos: el equipo Lava Jato. Ese equipo que investigaba la red de corrupción más grande de la historia peruana simplemente dejó de existir bajo su mando interino. ¿La excusa? «Reestructuración». Siempre es reestructuración cuando quieren cerrar investigaciones incómodas.

Segundo: impulsó una nueva Ley Orgánica del Ministerio Público. Suena bonito, ¿verdad? «Reorganizar la institución», decían. Pero reorganizar en medio del caos y con equipos especiales siendo desmantelados huele a otra cosa. Huele a blindaje.

Y lo más grave: este fiscal habría estado metido hasta el cuello en el caso Los Cuellos Blancos del Puerto. Sí, ese caso de la mafia judicial. Hubo denuncias constitucionales en su contra. ¿Y qué pasó? El Congreso las archivó. Todas. Ninguna prosperó. Gálvez quedó limpio, al menos en papel.

Vieron todo lo que hizo como interino. Vieron cómo desmanteló investigaciones, cómo cerró equipos especiales, cómo blindó el sistema. Y aun así dijeron: «Este es el indicado para quedarse de manera permanente». Eso es lo más indignante de todo esto.

¿QUIÉNES LO ELIGIERON? LA JUNTA MÁS CUESTIONADA DE LA HISTORIA

Ahora veamos quiénes son los cinco fiscales que tuvieron en sus manos decidir el futuro del Ministerio Público. Porque cuando uno mira la lista, todo empieza a tener sentido.

Ahí está Zoraida Ávalos, que ya fue Fiscal de la Nación y sabe perfectamente cómo funciona el poder. Patricia Benavides, otra que también estuvo en el cargo y fue destituida. Algunos hasta pensaron que podría volver, como si su destitución fuera solo un mal rato que había que olvidar.

Juan Carlos Villena también pasó por el interinato. Luis Arce Córdova acaba de regresar después de decisiones judiciales que lo reincorporaron. Y por supuesto, Tomás Gálvez, que votó por sí mismo en su propia elección.

Esta Junta no es cualquier cosa, señores y señoras. Varios de sus miembros han enfrentado denuncias constitucionales. Varios han sido investigados. Y varios de esos casos fueron archivados, ya sea por el Congreso o porque no prosperaron en tribunales.

¿Ven el patrón? Fiscales investigados eligiendo a otro fiscal investigado. Fiscales con denuncias archivadas eligiendo a otro con denuncias archivadas. Y la gente se pregunta por qué no confía en el sistema de justicia.

EL MINISTERIO PÚBLICO SE CAE A PEDAZOS Y HACEN TITULAR AL INTERINO

Lo que está pasando en el Ministerio Público no es una crisis temporal. Es un colapso institucional en cámara lenta. Hemos visto cambios de liderazgo uno tras otro, destituciones que parecen telenovela, peleas internas que se ventilan en medios, y una total pérdida de credibilidad ante la ciudadanía.

El caso de Delia Espinoza lo resume todo. La sacaron del cargo en septiembre de 2025. El Congreso la inhabilitó. Pero siguió ahí, ejerciendo funciones hasta que su situación legal quedara clara. Durante todo ese tiempo, Gálvez fue el interino. Y ahora que Espinoza finalmente salió, Gálvez consolidó el poder que había ejercido de manera provisional.

Pero lo más grave es esto: VIERON lo que hizo como interino. VIERON que desmanteló Lava Jato. VIERON que destruyó cuatro equipos especiales. VIERON que habría estado vinculado a Los Cuellos Blancos del Puerto. Y aun así, decidieron que ese era el perfil ideal para quedarse de manera permanente.

Tenemos fiscales supremos con vínculos presuntos a redes de corrupción tomando decisiones sobre investigaciones de corrupción. Tenemos autoridades cuestionadas decidiendo quién investiga a otras autoridades cuestionadas. Y ahora, tenemos a alguien que durante su periodo provisional YA DEMOSTRÓ qué hace con el poder, consolidándose en el cargo de manera definitiva.

Mientras todo esto pasa, las investigaciones importantes se archivan, los equipos especiales desaparecen, y los casos que deberían estar avanzando se quedan en la nada.

Tomás Gálvez tiene el poder hasta 2029, con posibilidad de extenderse hasta 2031. Cinco o siete años con un fiscal que durante su gestión interina ya nos mostró de qué es capaz. El experimento temporal se convirtió en permanente. El que estaba de paso se quedó para siempre.

¿Qué esperan que pase ahora? ¿Qué va a pasar con los casos pendientes de corrupción? ¿Quién va a investigar a los poderosos cuando el que manda ya probó que cierra investigaciones cuando es conveniente?

Esta boca no la calla nadie, y seguiremos denunciando lo que los medios tradicionales callan. Lo vimos actuar como interino. Ahora es titular. El experimento se hizo permanente.

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.