El excongresista tiene pendiente entregar llamadas con el empresario chino Zhihua Yang desde enero. Nunca lo hizo. Ahora ya no tiene fueros que lo protejan.
No pasaron ni 24 horas. El martes por la tarde el Congreso lo sacó de Palacio de Gobierno con 75 votos en contra. El miércoles por la mañana, tres fiscales ya estaban dentro revisando sus contratos.
Eso dice todo sobre lo que se viene para José Jerí Oré.
El fiscal supremo adjunto Ramón Flores Ñañez, mano derecha del fiscal de la Nación interino Tomás Gálvez, llegó a la Casa de Pizarro a las 8:48 am acompañado de los fiscales José Fustamante Rafael y Ana Manrique Farfán. Salieron a las 11:04 am. Dos horas y pico en la oficina de asesoría jurídica, levantando información sobre contratos y designaciones firmadas durante la gestión del ahora excongresista. Fuentes del Ministerio Público confirmaron la diligencia a Perú21, aunque prefirieron no dar más detalles de lo necesario.
Lo que Jerí prometió y nunca entregó
El 31 de enero, Jerí se sentó frente al propio Tomás Gálvez para responder por sus encuentros con el empresario chino Zhihua Yang, reuniones que nadie en su entorno supo explicar bien. En esa sesión, el entonces presidente encargado se comprometió a entregar el registro completo de sus llamadas telefónicas. Era la prueba que la Fiscalía necesitaba para avanzar.
Tres semanas después, Gálvez salió a Willax a decir lo que muchos sospechaban: Jerí no entregó nada. Ni una hoja. Ni un documento. Nada.
Esa obstaculización ya no le servirá de mucho. Sin la investidura presidencial que lo blindaba, la investigación puede correr sin las restricciones que antes la frenaban. La máxima autoridad de la Fiscalía tiene ahora las manos libres.
Las ocho mujeres que nadie explica
Paralela a la investigación por el chino corre otra indagación igual de incómoda para Jerí: ocho mujeres que consiguieron puestos en el Ejecutivo después de reunirse con él en su propio despacho. Qué tipo de reuniones eran, qué credenciales tenían, qué pasó en esos encuentros: son preguntas que el excongresista todavía no ha respondido.
Con 75 votos que lo sacaron de Palacio y una Fiscalía que ya está dentro buscando respuestas, Jerí regresó a su curul en el Congreso como si nada. Pero la investigación que cargó durante toda su presidencia encargada no se fue con él. Se quedó. Y acaba de tomar nueva velocidad.


