PolíticaEscándalo en Salud: Nombran a ministro investigado por corrupción tras renuncia de Quiroz

Avatar photo Redacción CPD13 de marzo de 2026

El Gobierno puso al frente del Minsa a un funcionario con carpeta fiscal abierta por negligencia en el hospital que colapsó bajo su gestión

Señores y señoras, lo que presenciamos en el Ministerio de Salud fue una burla directa al pueblo peruano. Mientras familias enteras lloraban la falta de insulina y pacientes eran atendidos en los pasillos, el Gobierno de Balcázar decidió poner al frente de la cartera de Salud a Juan Carlos Velasco Guerrero, un funcionario que arrastraba una investigación fiscal por negociación incompatible y cuya gestión en el Hospital Loayza habría sido un verdadero desastre.

Velasco Guerrero asumió el Minsa en medio de una de las peores crisis sanitarias del país: desabastecimiento crítico de insulina, 16 hospitales con «stock cero» de medicamentos vitales, y una cadena de renuncias que evidenció la podredumbre del sistema. Su predecesor, Luis Quiroz, no aguantó ni 15 días en el cargo antes de salir corriendo.

El historial que el Gobierno quiso ocultar

La ironía fue brutal: el mismo hospital que Velasco dirigió —el Hospital Nacional Arzobispo Loayza— fue uno de los focos rojos en los megaoperativos de la Contraloría que destaparon el colapso sanitario. Durante su gestión como director, los órganos de control ya habían detectado graves irregularidades administrativas y de contrataciones que nunca fueron corregidas.

Esas mismas omisiones, esas mismas negligencias que dejaron al Loayza en el abandono, son ahora la base de la investigación de la Fiscalía Anticorrupción contra el entonces flamante ministro. Y el Gobierno, lejos de investigarlo, lo premió con uno de los ministerios más críticos del país.

Pacientes abandonados, ministros protegidos

Las asociaciones de pacientes con diabetes tipo 1 continuaron exigiendo la regularización inmediata de la insulina. Familias enteras estaban desesperadas. Pero al Gobierno pareció no importarle. En lugar de designar a un profesional limpio, capaz y comprometido, prefirieron blindar a uno de los suyos, a alguien que presuntamente habría sido parte del problema.

La pregunta que debimos hacernos todos fue simple y devastadora: ¿Cómo puede una autoridad investigada por negligencia logística en un solo hospital tener la capacidad ética y técnica para resolver el colapso del abastecimiento a nivel nacional?

La respuesta fue clara: no podía. Y no lo hizo.

Un gabinete que protegió la corrupción

Este nombramiento puso en evidencia que el gabinete liderado por Denisse Miralles no tuvo ninguna intención de solucionar la crisis de salud. Su prioridad no fueron los pacientes que morían esperando medicamentos. Su prioridad fue proteger a los funcionarios cuestionados, mantener la red de corrupción intacta y seguir jugando con la vida de los peruanos.

Mientras los órganos de control destapaban «stock cero» de medicamentos vitales, compras fantasma en Cenares, y hospitales convertidos en depósitos de pacientes abandonados, el Minsa se convirtió en un refugio para investigados. La sombra de la corrupción no solo recayó sobre el sistema de salud: tuvo nombre y apellido, y estuvo sentada en el sillón ministerial.

Señores, señoras: esta boca no se calló ante semejante atropello. Juan Carlos Velasco Guerrero no debió estar dirigiendo el Minsa. Debió estar respondiendo ante la justicia.

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.