Elecciones 2026Urresti sale de prisión: «Yo estare honrado de ser Ministro del interior»

Avatar photo Redacción CPD4 de marzo de 2026

El exgeneral sentenciado cuestiona su condena, arremete contra el Poder Judicial y anuncia que liderará seguridad ciudadana con plan trabajado desde la cárcel

Señores, señoras, Daniel Urresti Elera no conoce la vergüenza. Apenas recuperó su libertad este martes tras la anulación de su condena de 12 años por el asesinato del periodista Hugo Bustíos, y pocas horas después ya estaba en el Paseo Colón, sede de Podemos Perú, montando su show político. Entre ovaciones de una militancia eufórica, el exministro dejó claro que sus ambiciones siguen intactas y que su paso por prisión fue solo «un pequeño paréntesis» en su carrera.

Pero lo más escandaloso vino después: Urresti se autoproclamó como el próximo ministro del Interior si José Luna Gálvez llega a la presidencia en 2026. «Si Podemos Perú asume la presidencia, yo estaré honrado en ser el ministro del Interior e impulsar el plan de seguridad ciudadana que hemos desarrollado», anunció bajo los gritos de ‘Sí se puede’ de los simpatizantes.

¿Se dan cuenta de lo que está diciendo? Un hombre que acaba de salir de prisión por homicidio, que estuvo sentenciado a 12 años, se postula a sí mismo como el encargado de la seguridad del país. Esto ya no es descaro, señores, esto es burla.

LA ESTRATEGIA FAMILIAR: SU ESPOSA AL SENADO

Como si fuera poco, Urresti no solo volvió para posicionarse a sí mismo. También vino a impulsar la candidatura de su esposa, Juanita Pastor de Urresti, quien aspira a llegar a la Cámara de Senadores con el número 2 de Podemos Perú.

«Yo regreso a la política para apoyar la carrera presidencial de José Luna y apoyar la campaña de mi esposa. Ojalá que aquellas personas que todavía me quieren me ayuden en esta campaña», declaró sin el más mínimo pudor.

La operación está perfectamente calculada: Urresti no puede postular por estar inhabilitado, pero su esposa sí. Mientras él se asegura un ministerio clave si ganan, ella se posiciona en el Congreso. Una verdadera operación familiar de poder.

URRESTI ARREMETE CONTRA EL PODER JUDICIAL

En su discurso ante la militancia de Podemos Perú, el exgeneral dedicó gran parte de su intervención a atacar frontalmente al Poder Judicial y defender su inocencia. Con tono desafiante, calificó el fallo que lo llevó a prisión en 2023 como «la sentencia más vergonzosa de las últimas décadas».

«La verdad te hará libre y en mi caso ha sido así. Lamentablemente, unos jueces que prefirieron poner por delante la ideología y la política antes que la justicia, me condenaron», sentenció con indignación.

Urresti insistió en que nunca existió una prueba directa que lo vinculara con el crimen de Huanta ocurrido en 1988, donde fue asesinado el periodista Hugo Bustíos. Dirigiéndose a los medios presentes, pidió que revisen la totalidad de la sentencia: «Nunca hubo una sola prueba. Los magistrados torcieron las leyes para encarcelarme. Me juzgaron por una cosa y me sentenciaron por otra».

Y remató con una advertencia: «Si pretendieron con esto desanimarme, se equivocaron».

«NUNCA ME FUI DE PODEMOS PERÚ»

Urresti confirmó que durante sus casi tres años de encierro nunca dejó de trabajar para el partido de José Luna. «Este es el centro de Podemos Perú, pero físicamente, porque mentalmente nunca me fui», fueron sus primeras palabras al tomar el micrófono.

El exministro reveló que incluso desde prisión estuvo diseñando estrategias políticas y planes de seguridad. «Estuve trabajando, inclusive desde prisión», confesó, haciendo referencia al denominado «Plan Urresti» que, según voceros del partido, contempla una inversión de 5 mil millones de soles en seguridad ciudadana.

Según Urresti, marzo y abril de 2026 serán los meses decisivos para definir quiénes pasarán a la segunda vuelta electoral, y él estará en primera línea de la campaña de José Luna.

¿POR QUÉ SALIÓ LIBRE?

La liberación de Urresti no responde a una sentencia de inocencia sobre el asesinato de Hugo Bustíos, sino a una decisión técnica del Tribunal Constitucional (TC) que detectó vicios procesales en la condena de 12 años dictada en 2023. Los tres fundamentos clave fueron:

1. No retroactividad de la Lesa Humanidad: El Poder Judicial condenó a Urresti calificando el crimen de 1988 como «delito de lesa humanidad» para evitar la prescripción. Sin embargo, el TC determinó que esta figura no existía legalmente en el Perú en esa época y que el Estatuto de Roma recién entró en vigor en 2002. No se puede aplicar una ley actual a un hecho del pasado.

2. Prescripción del delito común: Al anularse la calificación de «lesa humanidad», el asesinato pasó a ser juzgado como homicidio común bajo el Código Penal de 1988. Según el TC, el plazo máximo para perseguir este delito ya había vencido mucho antes de emitirse la condena.

3. Vulneración del Principio de Legalidad: El TC concluyó que los jueces «torcieron» la interpretación de las leyes para mantener vigente un caso que legalmente ya había caducado. Al no existir base jurídica válida, la privación de libertad fue declarada inconstitucional.

LA PREGUNTA QUE NADIE RESPONDE

Señores, señoras, aquí está el punto central que debe indignar a todos los peruanos: ¿Es aceptable que un hombre que estuvo preso por homicidio sea el futuro ministro del Interior? ¿Es creíble que alguien con semejante prontuario lidere las políticas de seguridad del país?

Urresti no solo sale libre por un tecnicismo legal, sino que inmediatamente se posiciona como el salvador de la seguridad ciudadana y usa su influencia para meter a su esposa al Congreso. Esto es una operación de poder calculada al milímetro.

José Luna tiene el partido y las aspiraciones presidenciales. Urresti tiene el discurso de mano dura y una base de seguidores que lo idolatra. Su esposa tendrá una curul en el Senado. ¿Quién fiscalizará a quién si llegan al poder?

Esta boca no se calla ante semejante maniobra política. Urresti vuelve con todo: con su esposa como carta electoral, con un ministerio prometido y con un plan de seguridad trabajado desde una celda.

¿Los peruanos vamos a permitir que un sentenciado recién liberado se convierta en el zar de la seguridad nacional?

El tiempo lo dirá. Pero que quede claro: aquí no nos dejamos engañar con discursos de víctima y promesas millonarias.

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.