La justicia confirmó la condena contra el exburgomaestre de Comas, pero José Luna lo recibió en su partido político
¿Cómo puede ser que un político condenado por corrupción siga haciendo carrera política? Señores, compatriotas, esto solo pasa en el Perú. Miguel Saldaña, exalcalde de Comas, hoy milita tranquilamente en Podemos, el partido de José Luna, pese a que la Fiscalía Superior de Lima Norte logró confirmar su condena de cuatro años de cárcel por negociación incompatible. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que los corruptos sigan saltando de partido en partido como si nada?
El caso habría comenzado en 2017, cuando Saldaña, siendo alcalde distrital, presuntamente habría facilitado de manera irregular la construcción del centro comercial Mall Plaza Comas. La empresa Mall Plaza Inmobiliaria solicitó la habilitación urbana y la licencia de edificación, y lo que debió ser un trámite transparente y riguroso se convirtió en un escándalo de corrupción que hoy tiene sentencia firme.
Pero aquí viene lo más indignante, señoras y señores: la autorización se habría otorgado sin los estudios de impacto ambiental y vial que la ley exige como obligatorios. ¿Acaso esos estudios son decorativos? No, compatriotas, están para protegernos, para garantizar que los proyectos no afecten nuestro medio ambiente ni nuestro tránsito. Pero para Saldaña y su equipo, al parecer, la ley era solo un papel más que se podía ignorar.
La fiscal adjunta superior Leidy Diana Cherrapano Collantes demostró durante el proceso que tanto el entonces alcalde como otros cuatro funcionarios municipales aprobaron la solicitud a pesar de no contar con documentación fundamental. ¿Y saben qué más? Durante la investigación se descubrió que la empresa entregó 200 toneladas de rocas a la municipalidad para supuestas «obras de prevención» en el río Chillón. ¿Casualidad? No lo creo, compatriotas. Eso se llama conflicto de interés, se llama favorecer indebidamente a una empresa privada con recursos públicos.
La Segunda Sala Penal de Apelaciones de Lima Norte confirmó la sentencia en segunda instancia contra Miguel Saldaña, Jorge Ávalos (exsubgerente de Planeamiento Urbano), Juan Amésquita (exsubgerente de Obras Privadas), Lourdes Sánchez y Alejandro Odar (exservidores municipales). Todos fueron condenados a cuatro años de prisión y 156 jornadas de trabajo comunitario.
Además, estos funcionarios corruptos fueron inhabilitados por cinco años para ejercer cualquier cargo público y deberán pagar de manera solidaria S/ 25,000 como reparación civil al Estado. ¿Y creen que con eso se paga el daño que le hicieron a Comas? No, señores. El daño ya está hecho, el mall ya está construido, y las irregularidades quedaron ocultas bajo concreto y acero.
Lo que resulta más preocupante es que la sentencia inicial se dictó en septiembre de 2025, y recién ahora, meses después, se confirmó en segunda instancia gracias al trabajo de la Fiscalía Superior Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima Norte, bajo la dirección de la fiscal superior María del Carmen Ruiz Hurtado.
Pero aquí viene la pregunta del millón: ¿Por qué José Luna y su partido Podemos recibieron a un personaje con estas credenciales? ¿Acaso no hicieron una mínima verificación de antecedentes? ¿O simplemente no les importa? Esta es la clase de política que estamos viendo en el Perú: los corruptos nunca desaparecen, simplemente cambian de camiseta.
Señores, mientras nosotros pagamos nuestros impuestos religiosamente, mientras trabajamos honradamente, estos personajes siguen haciendo política como si nada hubiera pasado. Miguel Saldaña omitió su deber de control, permitió que Jorge Ávalos firmara la aprobación de la habilitación urbana sin verificar los requisitos, que Juan Amésquita autorizara la licencia de edificación saltándose la normativa, y que Lourdes Sánchez y Alejandro Odar elaboraran informes técnicos que favorecieron un proyecto irregular.
¿Esta es la clase de personas que queremos en la política peruana? ¿Funcionarios que se saltan la ley, que favorecen empresas privadas, que reciben «donaciones» sospechosas y luego salen libres con trabajo comunitario? Compatriotas, esto no puede seguir así.
La justicia hizo su parte, la Fiscalía hizo su trabajo, pero ahora nos toca a nosotros como ciudadanos exigir que estos personajes no vuelvan a tener espacios de poder. Esta boca no la calla nadie, y mientras tengamos voz, vamos a seguir denunciando a cada corrupto que intente volver a la política como si tuviera las manos limpias.
Miguel Saldaña tiene una condena confirmada. Punto. No merece estar en ningún partido político, no merece tener ninguna plataforma, no merece nuestra confianza. Y José Luna y Podemos tienen mucho que explicar sobre por qué le abrieron las puertas.


