El candidato no tuvo miedo en decirlo: irá personalmente a las oficinas del organismo electoral si le hacen lo mismo que a Fuerza Popular
Señores y señoras, prepárense porque lo que voy a contarles hoy es de NO CREER. Rafael López Aliaga acaba de soltar una bomba que tiene al mundo político peruano completamente convulsionado. ¿Y saben qué es lo más impactante? Que lo dijo sin tapujos, mirando directo a la cámara, sin importarle las consecuencias.
«Si me hacen eso a mí, voy a ver las oficinas y no sé si quede vivo». Así de CLARO. Así de DIRECTO. Así de PELIGROSO.
Pero vamos por partes, porque esta historia tiene más capas que una cebolla podrida. Resulta que la ONPE, ese organismo que supuestamente debería garantizar la transparencia electoral en nuestro país, le está cobrando a Fuerza Popular la MÓDICA suma de 17 MILLONES DE SOLES para entregarle las actas físicas de la segunda vuelta del 2021.
¿Escucharon bien? ¡DIECISIETE MILLONES! Por información que es PÚBLICA, que debería estar disponible para cualquier ciudadano que la solicite. Pero no, señores, en este país todo tiene precio, todo se negocia, todo se condiciona.
Y ahí es donde entra nuestro protagonista del día. López Aliaga, ese político que lo ames o lo odies pero que NO SE CALLA, decidió que era momento de poner las cartas sobre la mesa. Durante una entrevista que ya está dando la vuelta en redes sociales, el líder de Renovación Popular no solo cuestionó este cobro millonario, sino que fue MUCHO MÁS ALLÁ.
«Lo que ha hecho con Fuerza Popular es un abuso: les dice que les entrega la información, pero primero tienen que pagar 17 millones. Y cuando se las entrega, ¿saben qué hace? Les quita las firmas». ¿Se imaginan? No solo te cobran una fortuna, sino que además te entregan información INCOMPLETA.
Pero aquí viene lo jugoso, lo que realmente tiene a todos con los pelos de punta. López Aliaga señaló directamente a Piero Corvetto, el jefe de la ONPE, y no se guardó NADA. ABSOLUTAMENTE NADA.
«Yo antes confiaba en la ONPE. ¿Pero después de ver a Corvetto aferrado ahí como un agente gorriteano? Este, en mi opinión, es un sinvergüenza». Boom. Ahí lo tienen. Sin anestesia, sin eufemismos, sin medias tintas.
El exalcalde de Lima está convencido de que en las elecciones del 2021 hubo fraude. Y no es que lo insinúe, no es que lo sugiera… Lo AFIRMA con todas las letras: «Ya nos han robado una elección. Han llevado al Perú al carajo. Nos trajeron a Pedro Castillo y toda la banda de los dinámicos del centro. Nos han reventado el país durante 5 años».
¿Y saben qué más dijo? Que esta vez NO va a permitir que vuelva a pasar. Que ahora sí está preparado. Que tiene una estructura que antes no tenía. Y aquí viene el dato que debería preocupar a más de uno en el sistema electoral: 90 MIL PERSONEROS.
Sí, leyeron bien. Noventa mil personeros distribuidos en cada mesa de votación del Perú. Miembros de mesa que son de Renovación Popular. Una maquinaria electoral montada específicamente para «defender el voto», como él mismo lo llama.
«Yo respeto todo, pero lo que NO me dejo es que me estafen. Ya no más. Ahora sí voy a tener pruebas, porque tengo la estructura que no tenía hace 4 años. Vamos a pelear el voto», sentenció.
¿Se dan cuenta de lo que esto significa? López Aliaga está mandando un mensaje CLARÍSIMO: o las elecciones son limpias y transparentes, o habrá consecuencias. Y esa frase escalofriante sobre «ir a ver las oficinas» y no saber «si quede vivo» no es una simple amenaza al aire… Es una ADVERTENCIA sobre lo que podría pasar si siente que nuevamente intentan engañarlo.
Ahora bien, señores y señoras, aquí vienen las preguntas que NADIE en los medios tradicionales se está haciendo:
¿Por qué la ONPE cobra 17 millones por información pública? ¿Por qué Corvetto sigue en el cargo a pesar de todas las denuncias? ¿Realmente hubo fraude en 2021 o es una narrativa política? ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar López Aliaga si siente que le vuelven a «robar» las elecciones?
Lo que es INNEGABLE es que el clima electoral para 2026 ya no está caliente… ¡ESTÁ HIRVIENDO! Y esta confrontación directa entre un candidato presidencial y el organismo encargado de organizar las elecciones marca un precedente que podría tener consecuencias impredecibles.
López Aliaga ha decidido jugar sin red de seguridad. Ha decidido que ya no hay vuelta atrás. Ha decidido que o gana limpio o expone todo lo que considere sucio en el camino.
Y ustedes, ciudadanos de a pie, ¿qué opinan? ¿Es López Aliaga un valiente que dice las verdades que nadie se atreve a decir? ¿O es un político más usando la victimización como estrategia electoral?
Esta boca no la calla nadie. Y la verdad, tarde o temprano, siempre sale a la luz.


