Ciudadanos impiden mitin fujimorista lanzando piedras contra la comitiva: «Aquí no la queremos»
El pueblo habló y lo hizo con contundencia. Los ciudadanos de Pichanaki y Sangani en la zona de Perené, región Junín, dejaron su mensaje cristalino este miércoles 25 de febrero: Keiko Fujimori no es bienvenida en su territorio. La candidata presidencial de Fuerza Popular ni siquiera pudo bajar de su vehículo cuando una lluvia de piedras cayó sobre su comitiva, obligándola a huir del lugar sin realizar el mitin programado.
Las imágenes difundidas por la página de Facebook 7Días muestran el rechazo masivo de la población local, que armada con piedras atacó los vehículos que intentaban ingresar a la zona para el evento proselitista. Varios integrantes del equipo fujimorista resultaron heridos en el enfrentamiento, mientras que los vehículos sufrieron daños considerables.
«Hoy nuestra lideresa iba a darles anuncios a ustedes; sin embargo, muchos carros de nuestra comitiva han sido agredidos. Tenemos personas golpeadas, nos han lanzado un piquete antes del puente y tenemos personas heridas», tuvo que admitir una militante de Fuerza Popular frente a los pocos simpatizantes que habían llegado al lugar.
La organización fujimorista intentó justificar la cancelación con el discurso de «evitar la violencia», pero la realidad es otra: fueron EXPULSADOS por una población que no quiere verla ni en pintura. «No con el ánimo de que nuestra presidenta no esté aquí, nosotros decimos que no queremos ningún tipo de violencia para nuestros niños y adultos mayores. En otra oportunidad estará acá nuestra lideresa Keiko Fujimori», afirmó la militante, aunque queda claro que esa «otra oportunidad» difícilmente será mejor recibida.
EL PUEBLO LA ESTÁ CORRIENDO POR TODO EL PAÍS
Pichanaki no es la excepción, señores y señoras, es la regla. Keiko Fujimori está siendo rechazada violentamente en cada rincón del Perú donde intenta hacer campaña. Y el pueblo está encontrando formas cada vez más directas de decirle que NO.
Solo cuatro días antes, el sábado 21 de febrero, en plena caravana por Iquitos, un ciudadano le estampó un globo con agua directamente en la cara. Las cámaras captaron el momento exacto y el video se viralizó en horas. La candidata intentó disimular, pero el golpe —literal y simbólico— ya estaba dado.
Durante ese mismo recorrido en Iquitos, la candidata fue blanco de múltiples objetos lanzados desde diferentes puntos de la multitud. El denominador común en todos estos incidentes es el mismo: hartazgo ciudadano contra una candidatura que se niega a entender que el país no la quiere.
LAS ENCUESTAS SOLO CONFIRMAN LO QUE EL PUEBLO YA ESTÁ GRITANDO
Los números del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) correspondientes a febrero son demoledores y explican perfectamente por qué Keiko Fujimori está siendo expulsada a pedradas: lidera el antivoto con un aplastante 54%. Esto no es un dato menor, señores y señoras, esto significa que MÁS DE LA MITAD de los peruanos están diciendo que JAMÁS votarían por ella bajo ninguna circunstancia.
El rechazo es especialmente fuerte entre la población joven de 25 a 39 años, entre personas con educación superior, y entre quienes se identifican con ideologías de izquierda o centro. Geográficamente, las regiones del sur y centro del país —exactamente donde está Pichanaki— son las que muestran los niveles más altos de oposición.
¿Coincidencia que la estén corriendo a pedradas precisamente en las zonas donde más la rechazan? Para nada. El pueblo de Pichanaki solo está demostrando en la calle lo que las encuestas ya vienen diciendo hace meses: Keiko Fujimori NO ES BIENVENIDA.
Lo que pasó en Junín no es violencia gratuita, es un pueblo que está defendiendo su derecho a decidir quién puede y quién no puede venir a hacer proselitismo a su territorio. Es una población que conoce perfectamente la historia del fujimorismo y que está diciendo con todas sus letras: «Aquí NO, señora».
La pregunta que deberían estar haciéndose en Fuerza Popular es simple: ¿Para qué seguir insistiendo en llevar una candidatura donde claramente no es querida? Porque seguir forzando la presencia de Keiko Fujimori en lugares donde el rechazo es masivo no es valentía política, es terquedad irresponsable que solo está generando más confrontación.
El pueblo de Pichanaki mandó su mensaje. Iquitos mandó el suyo. Las encuestas lo confirman. ¿Cuántos rechazos más necesitan para entender que esta campaña ya perdió antes de empezar?


