PolíticaBetssy Chávez: Bandera brasileña ondea en embajada que la refugia desde noviembre

Avatar photo Redacción CPD26 de enero de 2026

Canciller De Zela confirma cambio de custodia diplomática pero la excongresista condenada seguiría esperando su salvoconducto indefinidamente

Una bandera brasileña ahora ondea sobre la embajada de México en San Isidro, sede donde permanece refugiada desde hace más de dos meses la excongresista Betssy Chávez. El canciller Hugo De Zela confirmó este lunes que, pese a este cambio en la custodia diplomática, la exfuncionaria mantendría su condición de asilo mientras aguarda un salvoconducto que le permitiría abandonar el país y esquivar así una condena de 11 años y cinco meses de prisión por rebelión.

La trasferencia de custodia responde a un protocolo diplomático avalado por la Convención de Viena. México, sin relaciones con Perú tras el quiebre diplomático generado por el caso Chávez, habría solicitado a Brasil que represente sus intereses en territorio peruano. La Cancillería peruana dio luz verde a este arreglo que, según De Zela, no alteraría en absoluto la situación legal de la exministra de Castillo.

En declaraciones a la prensa, el titular de Relaciones Exteriores fue enfático: Brasil ahora maneja las oficinas y la residencia de la representación mexicana en Lima, pero actúa únicamente como intermediario. «Perú no mantiene relaciones diplomáticas con México, y México ha solicitado a Brasil que asuma la responsabilidad de sus asuntos diplomáticos en Perú. La Cancillería peruana ha dado su aprobación, lo que ha llevado al cambio de bandera en la residencia», detalló el funcionario, quien insistió en que este cambio «no afecta en nada» el asilo de Chávez.

Condenada por golpe de Estado, refugiada por decisión política

Chávez enfrenta la misma pena que Pedro Castillo: 11 años y cinco meses tras ser hallada culpable de rebelión por su participación en el fallido golpe de Estado de diciembre de 2022. La exjefa de Gabinete habría ingresado a la embajada mexicana días antes de conocer su sentencia, logrando así el asilo diplomático que desencadenaría una crisis bilateral sin precedentes.

El gobierno peruano respondió con dureza: rompió relaciones con México y expulsó a la encargada de negocios mexicana. Desde entonces, la exfuncionaria permanece confinada en el elegante distrito de San Isidro, esperando un documento que el Ejecutivo de José Jerí no parece dispuesto a conceder. Todo lo contrario: el gobierno habría presentado propuestas para reformar la Convención de Caracas —tratado que rige el asilo político en la región— con el objetivo declarado de cerrar este tipo de «escapes legales» para quienes enfrentan sentencias judiciales.

Brasil: El intermediario que nadie pidió pero todos necesitan

El fin de semana, la Cancillería peruana oficializó lo que ya era un secreto a voces: Brasil asume la gestión de asuntos diplomáticos mexicanos en Perú, excluyendo temas consulares y económicos. La escena fue simbólica: en el corazón financiero de San Isidro, la bandera tricolor mexicana descendió para dar paso a los colores verde y amarillo de la potencia sudamericana.

Este esquema no es nuevo para Brasilia. Desde 2024, el gigante regional también representa los intereses peruanos en Venezuela, después de que Lima reconociera a Edmundo González Urrutia como presidente legítimo y rompiera lazos con el régimen de Nicolás Maduro. Brasil se estaría consolidando como el árbitro diplomático de facto en los conflictos políticos sudamericanos.

Un salvoconducto que no llega y probablemente nunca llegue

La pregunta que todos se hacen es: ¿cuánto tiempo más esperará Chávez dentro de esos muros diplomáticos? El gobierno peruano no da señales de autorizar el salvoconducto que le permitiría volar a México. La indefinición legal y diplomática parece ser, por ahora, su única certeza.

Este caso se suma a una lista creciente de tensiones diplomáticas que exponen las profundas fracturas políticas en América Latina. El asilo político, instrumento histórico de protección, se encuentra en el centro de un debate sobre justicia, soberanía y los límites de la inmunidad diplomática.

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