El comandante general de la PNP reveló que Yohairo habría confesado entregas de dinero al exjefe de la Brigada Contra el Crimen de Lima Norte
Señores y señoras, el comandante general de la PNP, Óscar Arriola Delgado, acaba de lanzar una acusación explosiva contra Francisco Rivadeneira, exjefe de la Brigada Contra el Crimen de Lima Norte. Según el general, el lugarteniente de ‘El Monstruo’ habría confesado que entregaba entre diez mil y quince mil soles mensuales al excomandante policial.
La revelación se dio cuando un periodista de América Noticias le preguntó sobre las denuncias de Rivadeneira, quien había señalado que al menos quince policías trabajaban para la organización de Erick Moreno Hernández, alias ‘El Monstruo’. Arriola respondió que fueron siete expolicías capturados, todos ya fuera de la institución cuando cayeron presos.
La Confesión del Lugarteniente
Pero ahí no quedó la cosa. El comandante general fue directo: «Está la versión del lugarteniente del Monstruo, de Yohairo, que le entregaba quince mil soles, diez mil soles mensuales a este comandante que usted hace mención», declaró Arriola sin rodeos.
La acusación cambia completamente el panorama del caso. Rivadeneira había salido a los medios denunciando que la PNP sabía de la infiltración criminal en sus filas y que cuando intentó capturar a ‘El Monstruo’, la institución le dio la espalda. Según su versión, la banda seguía operando porque había protección policial desde adentro.
Pero si la acusación de Arriola es cierta, entonces la historia sería otra: estaríamos hablando de un comandante que habría estado en la planilla de la misma organización criminal que supuestamente debía combatir.
El Contraataque Institucional
Arriola también desmintió la versión de Rivadeneira sobre la falta de apoyo institucional. El general señaló que no existe ningún documento, ningún reporte de inteligencia, ninguna solicitud formal donde el excomandante haya pedido apoyo para operativos contra ‘El Monstruo’.
«El comandante que usted acaba de indicar, que además dice que un exministro del Interior y el actual comandante general, que soy yo, sabían de un operativo de ‘El Monstruo’ y nunca se le brindó apoyo. No hay reporte de inteligencia, no hay reporte de la solicitud del apoyo que este comandante dice, pasado de retiro por segunda vez, porque nunca podría haber ascendido a coronel», afirmó.
Más aún, Arriola indicó que toda la información oficial señalaba que Moreno Hernández estaba fuera del país desde 2021, lo que contradice las afirmaciones de Rivadeneira sobre conocer su ubicación.
«¿Dónde Está la Testosterona?»
El comandante general cerró sus declaraciones con una pregunta provocadora: «Si tanto dice que no lo apoyaron y tenía la ubicación del Monstruo, caramba, ¿dónde está la testosterona?»
Es una interpelación directa al exjefe policial. Si supuestamente sabía dónde estaba el criminal más buscado del país, ¿por qué nunca actuó? ¿Fue realmente por falta de respaldo institucional o habría otras razones?
Defensa de la Gestión Actual
Arriola también aprovechó para defender el trabajo de la PNP bajo su mando. Presentó cifras sobre reducción de homicidios y destacó que la captura de ‘El Monstruo’ representa un golpe significativo a la criminalidad organizada en Lima Norte.
«Hasta el día de hoy, 29 de enero, tenemos el registro menor de homicidios respecto de los años 2024, 2025 y 2023», afirmó el comandante general. Y agregó: «Los muertos tienen un nombre y un apellido. No hay una cifra negra ni gris en los homicidios, porque son tangibles».
El general enfatizó que la institución trabaja con transparencia total en coordinación con el Ministerio Público y el Poder Judicial. «Seguimos para adelante con la absoluta y total transparencia para darle frente a la criminalidad organizada», sentenció.
Dos Versiones Enfrentadas
Lo que queda claro es que hay dos versiones completamente opuestas. Por un lado, Rivadeneira que denuncia abandono institucional y protección interna a criminales. Por el otro, Arriola que lo acusa de haber recibido pagos millonarios de la organización que supuestamente quería capturar.
El enfrentamiento público entre ambos oficiales expone las tensiones internas de la Policía Nacional y deja sobre la mesa preguntas sobre cómo operó durante años una organización criminal de tal magnitud con supuesta infiltración policial.
Ahora le corresponderá a la justicia determinar quién dice la verdad en este caso que sacude a la institución policial.


