InseguridadSangre en la cuadra del presidente: mientras Balcázar se iba a Palacio, un hombre se desangraba a metros de su casa

Avatar photo Redacción CPD24 de febrero de 2026

El mandatario rumbo a jurar su gabinete y la violencia explotando en su propia puerta: La inseguridad ya no respeta ni al poder

Señores, señoras, prepárense porque lo que vamos a contarles deja al descubierto la BRUTAL realidad que vivimos. Este martes 24 de febrero, cerca de las 4:00 de la madrugada, mientras José Balcázar ultimaba detalles para trasladarse a Palacio de Gobierno donde juraría a su nuevo gabinete ministerial, en las inmediaciones del Mercado Risso—a pocos pasos de donde vive el presidente—un hombre recibía un balazo que lo dejó tendido en el pavimento.

¿Pueden creerlo? La cuadra del mismísimo presidente de la República convertida en escenario de violencia armada. Y no estamos hablando de cualquier hora: estamos hablando del momento exacto en que el vehículo presidencial y todo el aparato de seguridad del Estado ya estaban desplegados afuera de la residencia del mandatario.

Los vecinos de la zona relataron que todo comenzó como una reunión de amigos que estaban bebiendo en la vía pública. Pero lo que parecía una noche más de tragos terminó en una discusión acalorada que escaló hasta lo impensable: uno de los presentes sacó un arma y disparó contra otro de los integrantes del grupo.

La víctima—cuya identidad las autoridades aún no han revelado—cayó herida y fue inmediatamente trasladada al Hospital Casimiro Ulloa en estado crítico. Hasta el momento, se desconoce si logrará sobrevivir a este ataque cobarde.

Pero aquí está lo que nos indigna profundamente: mientras este ciudadano luchaba por su vida, el convoy presidencial esperaba afuera para llevar a Balcázar a cumplir con su agenda oficial. La imagen es demoledora: el presidente yéndose a juramentar ministros mientras la sangre de un peruano manchaba el asfalto a metros de su puerta.

El responsable del disparo huyó como la rata que es y hasta este momento NO ha sido capturado. La Policía Nacional del Perú llegó al lugar para levantar evidencias—casquillos de bala esparcidos por el suelo—y recoger testimonios de quienes presenciaron el horror, pero el delincuente sigue libre, burlándose de las autoridades.

Esta situación expone de manera BRUTAL y sin filtros la cr1s1s de insegur1dad que devora al país. Ya no hay zonas seguras. Ya no hay refugios. Si ni siquiera la calle donde duerme el presidente de la República está a salvo de la violencia callejera, ¿qué esperanza nos queda a los peruanos de a pie que no tenemos ni un policía cuidando nuestra esquina?

¿Cuánto más vamos a tolerar? ¿Cuánto más vamos a esperar a que las autoridades reaccionen? Mientras Balcázar iba camino a su ceremonia protocolar, uno más de nosotros caía víctima de la d3l1ncu3nc1a desatada que nos tiene de rodillas.

Esta boca no la calla nadie, y seguiremos gritando esta verdad que nos duele, que nos indigna, que nos quema por dentro. Porque si no lo decimos nosotros, ¿quién lo va a hacer?

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.