InseguridadExtorsionador se hacía pasar por vendedor de caramelos mientras cobraba cupo a conductores en Javier Prado

Avatar photo Redacción CPD28 de noviembre de 2025

Durante meses recorrió la avenida más transitada de San Isidro cobrando 500 soles diarios mientras la Policía miraba para otro lado

Señores, señoras, déjenme contarles cómo las mafias se burlan de todos nosotros en plena cara. Mientras ustedes transitaban por la avenida Javier Prado creyendo que ese tipo vendía golosinas, él estaba sangrando el bolsillo de los transportistas que se rompen el lomo trabajando cada día.

Adrián Vitanzo, de 39 años, se hacía pasar por vendedor ambulante. Pero su mercancía no eran caramelos, era el miedo. Durante meses nadie lo tocó. Durante meses operó libremente en una de las avenidas más vigiladas de Lima. Y la pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo carajo llegó a pasar esto?

Este sujeto tenía un negocio redondo. De 6 de la mañana a 6 de la tarde caminaba por Javier Prado, en el cruce con Paseo Parodi, San Isidro. No buscaba pasajeros sedientos de chicles. Buscaba choferes de combis y colectivos para cobrarles su «peaje». Entre 5 y 10 soles por cabeza. Un ticket que parecía legal pero que era el recibo de la extorsión.

Hagan las cuentas conmigo: si cobraba a 50 o 100 vehículos al día, estamos hablando de 500 soles diarios. En un mes son 15 mil soles. En un año, 180 mil soles. Todo mientras fingía vender caramelos y la autoridad brillaba por su ausencia.

Pero aquí viene lo bueno. Cuando finalmente lo agarran después de SEMANAS de «seguimiento encubierto» —porque claro, necesitaban semanas para capturar a un tipo que estaba ahí todos los días— ¿saben qué encontraron? Los tickets de extorsión, el efectivo recaudado y, para variar, 28 bolsitas de marihuana. Porque uno nunca es solo extorsionador en este país, siempre hay yapa.

Y esperen que hay más. Resulta que Adrián no es ningún angelito. Tiene antecedentes por robo y hurto. Ah, y una orden de captura vigente por tocamientos indebidos. Sí, leyeron bien. Un tipo con orden de captura caminando tranquilamente por Javier Prado cobrando cupos durante meses. ¿Alguien puede explicarme cómo funciona la justicia en este país?

El coronel Daniel Jares, jefe de la División Policial Sur 1, sale ahora a decir que «investigan para desarticular la organización». ¿Organización? Señor coronel, con todo respeto, este tipo operaba a plena luz del día en una de las avenidas más transitadas de Lima. No estaba escondido en una cueva. Estaba ahí, frente a todos, y nadie hizo nada hasta ahora.

Las cifras no mienten. El Ministerio del Interior reporta que en 2025 se rompió el récord de denuncias por extorsión: más de 23 mil casos hasta octubre. Veintitrés mil familias pagando cupos, veintitrés mil trabajadores amenazados, veintitrés mil veces que el Estado llegó tarde o simplemente no llegó.

Las mafias ya no se esconden. Se disfrazan de comerciantes, de vendedores, de gente humilde trabajando. Y mientras tanto, cobran su tajada. El «derecho de piso» que asfixia al transporte informal, ese transporte que le da de comer a miles de familias peruanas.

Ahora la Policía dice que intensificó los operativos. Que están tras los demás miembros de la banda. Que van a recuperar la seguridad. Las mismas promesas de siempre. Pero yo les pregunto: ¿dónde estaban cuando este tipo cobraba tranquilamente durante meses? ¿Dónde estaban cuando los colectiveros pedían ayuda?

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.